Internacional
LO ÚLTIMO:
Al menos cinco muertos por el descarrilamiento de un tren cerca de Rabat leer

Shevardnadze dimite forzado por la revuelta popular pacífica en Georgia

El hasta ayer presidente anunció personalmente su decisión tras reunirse con el líder de la oposición, Mijail Saakashvili, y también con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Igor Ivanov, poniendo así fin a su gobierno de once años. Aseguró que no piensa abandonar el país.
EFE, Tiflis
24/nov/03 23:00 PM
Edición impresa

El presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze, presentó ayer su dimisión acorralado por una revuelta popular pacífica, que puso fin a su gobierno de once años.

"No pienso abandonar Georgia", dijo el ahora ex jefe de Estado, quien subrayó que nunca traicionó al pueblo y de haber hecho uso de sus prerrogativas, "ello habría provocado derramamiento de sangre".

"Tengo mucho que hacer y mucho que escribir", añadió al anunciar que se dedicaría a elaborar sus memorias.

Saakashvili calificó la dimisión de Shevardnadze como un "paso valeroso, que salvó al país de la guerra civil".

Según otro dirigente de la oposición, Zurab Zhvania, en la reunión que concluyó con la dimisión de Shevardnadze no se acordaron ningún tipo de condiciones y se planteó la necesidad de "aprovechar la experiencia" del veterano estadista.

El anuncio de renuncia del presidente georgiano fue recibido con una salva de fuegos artificiales y gritos de júbilo de la multitud que copaba la Shota Rustaveli, principal avenida de la capital.

El poder se le escurrió a Shevardnadze como agua entre los dedos, mientras que la oposición se creció eufórica tras recibir el apoyo abierto de jefes militares y policiales por primera vez desde el estallido de la crisis, desatada por las denuncias de fraude en las elecciones parlamentarias del pasado 2 de noviembre.

Con una ovación cerrada recibieron la aparición en la plaza frente al Parlamento de varias decenas de uniformados, que, aunque sin armas, llegaron a dar su respaldo a los cerca de 30.000 manifestantes que exigían la dimisión de Shevardnadze.

"Me llevo a mis hombres de vuelta a Gori", dijo el coronel Revaz Kobiashvili, jefe de la policía de la patria chica del dictador soviético Iosif Stalin, quien fue comisionado a Tiflis cuando comenzó la "revolución de terciopelo", como denomina la oposición la revuelta popular que desbancó a Shevardnadze.

El presidente georgiano, de 75 años, se encontraba desde el sábado cercado en la residencia de Krtsanisi, a sólo cinco kilómetros de la sede de la Presidencia.