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El Puerto de la Cruz recupera la tradición del "arrastre de los cacharros"

El área de Cultura del Ayuntamiento trabaja en los preparativos de las actividades y talleres que se desarrollarán y montarán en el entorno de la plaza del Charco y colegios con vistas a la manifestación popular de la víspera de San Andrés, con la participación de niños y adultos.
EL DÍA, Puerto de la Cruz
27/nov/03 18:46 PM
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El Puerto de la Cruz se prepara para "correr los cacharros" en la víspera de San Andrés. Una tradición arraigada en el tiempo y que consiste en amarrar latas, botes y enseres desechados de todo tipo a una cuerda metálica por la que luego se tira y arrastra por las calles y plazas, con el fin de provocar el mayor ruido posible.

Una manifestación popular que cada año va decayendo en beneficio de otras más cercanas y que se han protegido de una manera más eficaz, pero, al igual que con otros acontecimientos de tal naturaleza, el área de Cultura del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz pretende potenciar como una de las fiestas más propias del municipio. Su circuito más llamativo se sitúa en torno a la plaza del Charco, donde se concentra gran parte de esta actividad lúdico-festiva, con el montaje de talleres de confección de las "ristras de cacharros".

Un juego de niños y de no tan niños. Sin duda, este sábado próximo será el día más ruidoso del año. Esta costumbre no se circunscribe sólo a la Ciudad Turística, sino que tiene su presencia en La Orotava, Los Realejos y Santa Úrsula, especialmente, coincidiendo con la apertura de las bodegas y el estreno del vino nuevo, que se acompaña con la gastronomía propia de esta celebración: castañas asadas, tostadas o guisadas, o al gusto, en sus diferentes versiones culinarias, y pescado salado asado, entre otros manjares.

Hecho anecdótico

Hay que destacar que hubo una época en el siglo pasado en que correr el cacharro fuera de hora no estaba muy bien visto e incluso se llegó a limitar su práctica en las vías urbanas en municipios del Valle de La Orotava.

En la costumbre de los mayores "correr el cacharro" por San Andrés se identifica también con salir a comer a los restaurantes, tabernas y guachinches.

El área de Cultura del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz ha diseñado un amplio programa de actividades para la víspera de la festividad de San Andrés.

Sobre la tradición del arrastre de los cacharros existen varias teorías. Una de ellas consiste en que pudo surgir cuando se lavaban o trasegaban los fondos de los toneles o recipientes empleados para guardar el vino y se rodaban por las calles dando lugar a que sus bordes metálicos sonaran contra los adoquines, y que por imitación los niños se dedicaran a rodar cacharros o los mismos toneles, siendo así a la par que una ayuda un entretenimiento. Otro origen posible de esta costumbre que aparenta ser el más simple y no por esto desechable es el de que este evento no fuera más que un juego de niños y de no tan niños, que se fue expandiendo. Menos tangible y proveniente de creencias religiosas está la leyenda de que San Andrés cogió una fuerte borrachera, se quedó dormido y hubo que despertarlo con el ruido de los cacharros.

Conjuro por el ruido

Otra lo asocia a la creencia inherente al ser humano de que el ruido conjura y espanta a los malos espíritus; también fue un método usado contra las plagas de langostas; y es una práctica conocida en muchas otras culturas, en la India y África, entre otros.

Por último, se alude a interpretaciones con un sentido más eclesiástico, como la que une esta tradición con el martirio del Santo, según el cual éste fue crucificado y arrastrado.