Sucesos

Los forenses dicen que Paqui no pudo pedir auxilio y que su asesino está cuerdo

La víctima fue estrangulada con un cordón de zapato el día 18 de junio de 2000. Cuando aún estaba viva, el procesado le clavó unas tijeras en el pecho y le atravesó el corazón. Limpió la sangre, trasladó el cuerpo al coche y lo dejó en el monte de La Esperanza. Después se marchó a Añaza.
EL DÍA, S/C de Tenerife
28/nov/03 10:25 AM
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Ayer quedaba visto para sentencia el juicio contra José M.T., autor del asesinato de Paqui el día 18 de junio de 2000. El procesado, en su turno de palabra, dijo que "estoy arrepentido de lo que hice. Yo no fui a matarla. Pido perdón a su familia. Llevo tres años y 5 meses en prisión y ya he intentado suicidarme". En la Sala de lo Penal de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife se volvió a escuchar el grito de "asesino, sólo te enfrentas a una mujer indefensa y sola".

La prueba testifical concluyó a media mañana con las declaraciones de los agentes de policía del MIP-1 de la Comisaría de La Laguna que investigaron la muerte violenta de Paqui. A continuación, se dio paso a la pericial de los forenses, los cuales confirmaron que "a la víctima se le acercaron por detrás, anudaron un cordón de zapatos dos veces a su cuello e hicieron un doble nudo. Ella intentó quitárselo, pero no pudo y por eso aparecen las uñas con restos de tejidos y sangre suya. Además, el cuerpo presentaba una herida inciso punzante producida por unas tijeras que atravesaron piel, grasa, músculo, esternón, pericardio y el corazón, la fuerza empleada fue grande".

Al asfixiarla le fracturó el cartílago tiroides. La presión ejercida le impedía la entrada de aire, pero no sangró. Los dos psiquiatras y una psicóloga del HUC aseguraron que el acusado no padece ninguna enfermedad mental, su personalidad es normal y su inteligencia también.

Una compañera de trabajo de la víctima manifestó en la Sala que "yo le ofrecí mi casa porque sabía que ese hombre la iba a matar".

La fiscal y la acusación particular solicitan por un delito de asesinato 25 años de prisión, por el de malos tratos habituales tres años y por el de obstrucción a la Justicia, dos años y medio.

La acusación, a por todas

En el informe de la acusación se recoge que "el día 31 de mayo de 2000, la víctima presentó una denuncia por malos tratos en la Comisaría de La Laguna tras haber ido al centro de salud, por unas lesiones que le había ocasionado". Pero lo más curioso de todo es que un mes después de que Paqui falleciera se celebró el juicio en el que se absolvía a José ante la incomparecencia de la víctima. El acusado, según la fiscal, "tenía como única intención el día de autos tenerla enfrente y donde no pudiera defenderse, en su casa. No hubo ninguna discusión. Cogió el cordón que llevaba, se lo anudó al cuello, le dio dos vueltas y la estranguló. Se lo ató tan fuerte que hubo que cortarlo. Paqui no pudo defenderse, ni siquiera pedir auxilio".