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La Constitución de todos

El heredero de la Corona española presidió y cerró con su intervención de ayer en el Auditorio el acto de conmemoración del XXV Aniversario de la Carta Magna organizado por los sindicatos UGT y CCOO.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
28/nov/03 14:15 PM
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El Príncipe de Asturias presidió ayer en el Auditorio de Tenerife el acto de conmemoración del XXV Aniversario de la Constitución Española organizado por las centrales sindicales y fue, asimismo, el encargado de cerrar con su discurso esta histórica jornada.

El heredero de la Corona española comenzó su alocución agradeciendo el ofrecimiento de los sindicatos, que calificó como "un gesto de gran significado", y, a continuación, destacó el valor integrador de la Constitución. "Es algo que nos une a todos los españoles por encima de legítimas diferencias y opiniones".

Después de ponderar el camino de libertades que se ha ido trazando a lo largo de estos veinticinco años, animó a proyectar el futuro poniendo en juego todo el potencial que encierra la Carta Magna.

El Príncipe Felipe destacó "el verdadero papel de vertebración" que han desempeñado los sindicatos en este proceso, mostrando "una actitud constructiva en los momentos más difíciles e inciertos, comportamiento que ha resultado crucial para la consolidación de la democracia", dijo.

El heredero de la Corona valoró, también, el protagonismo representado por las organizaciones de los trabajadores en ese proceso de diálogo y concertación social, con el que han contribuido "a sentar las bases de un sistema democrático de relaciones laborales y a mitigar los efectos y la duración de las crisis económicas", explicó.

Don Felipe se refirió a los sindicatos asegurando que han demostrado su capacidad "para interpretar y asumir los cambios que han tenido lugar en España y en el mundo", adaptando su evolución y su estrategia en la defensa de los intereses que representan.

Así, comentó que han mantenido "sus señas de identidad" en apoyo a los trabajadores y a intereses colectivos vinculados "a las condiciones de vida, salud, educación, vivienda, protección social, etc.".

No obstante, incidió en aspectos sobre los que dijo "es preciso y urgente mejorar" y puso el acento en la reducción de las altas tasas de siniestralidad laboral.

De igual forma expuso el fenómeno de la inmigración, que si bien está lleno de experiencias positivas y enriquecedoras, subrayó que "plantea retos enormes en el terreno de la integración laboral y social", sosteniendo, además, que en ese campo de actuación "las organizaciones sindicales tienen ante sí una importante tarea que desempeñar".

Un mensaje de futuro

El Príncipe recordó unas palabras del Rey que integraban parte del discurso pronunciado el 27 de diciembre de 1978 ante las Cortes y que dice así: "Si los españoles sin excepción sabemos sacrificar lo que sea preciso de nuestras opiniones para armonizarlas con las de los otros; si acertamos a combinar el ejercicio de nuestros derechos con los derechos que a los demás corresponde ejercer; si postergamos nuestros egoísmos y personalismos a la consecución del bien común, conseguiremos desterrar para siempre las divergencias irreconciliables, el rencor, el odio y la violencia, y lograremos una España unida en sus deseos de paz y de armonía".