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Los unionistas enemigos del proceso de paz se imponen en el Ulster


EFE, Belfast
29/nov/03 23:16 PM
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El Partido Democrático Unionista del Ulster (DUP), del radical Ian Paisley, opuesto al proceso de paz, ganó las elecciones autonómicas en Irlanda del Norte al conseguir 30 de los 108 escaños que componen la Asamblea legislativa de la provincia.

Le siguió el moderado Partido Unionista del Ulster (UUP), que dirige el ex ministro principal, David Trimble, con 27 escaños, y el Sinn Fein, de Gerry Adams, con 24.

El gran derrotado de estos comicios es el Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), del nacionalista moderado Mark Durkan, que obtuvo 18 asientos, frente a los 24 que tenía en la anterior legislatura.

Los resultados finales confirman la considerable subida de los partidos radicales -el unionista de Paisley, de mayoría protestante, y el nacionalista de Adams, de mayoría católica- en detrimento de los moderados UUP Y SDLP.

Los partidos minoritarios también se han visto afectados por el nuevo mapa político.

La excepción fue el partido Alianza, formado por miembros católicos y protestantes, que obtuvo cinco escaños, uno más que en las elecciones de 1998.

Acuerdo no negociable

La Alianza de Mujeres, también mixto, tenía hasta el miércoles dos asientos en la Asamblea norirlandesa pero ha desaparecido completamente de la escena política al no conseguir escaño alguno.

Tampoco los numerosos candidatos independientes que se presentaron a estos comicios han conseguido buenos resultados ya que tan sólo tres, de los nueve que había en la Asamblea, ha conseguido un asiento.

Por tanto, Paisley y Adams se convierten en los principales interlocutores de las dos comunidades todavía enfrentadas en Irlanda del Norte desde hace más de treinta años, la nacionalista-católica y la unionista-protestante.

El reto para los Gobiernos británico e irlandés, padrinos del proceso de paz, es acercar las posiciones de ambas partes a fin de formar un Ejecutivo norirlandés y restaurar la autonomía del Ulster, suspendida por Londres desde octubre de 2002.

Poco antes de confirmarse los resultados finales la victoria de las formaciones más radicales, los Gobiernos británico e irlandés indicaron que iniciarán próximamente una ronda de conversaciones.

En un comunicado conjunto, Londres y Dublín anunciaron, sin fecha, el inicio de conversaciones "para sentar las bases sobre las que restaurar rápidamente la Asamblea autónoma de Irlanda del Norte". También recalcaron que el acuerdo del Viernes Santo de 1998 "no es renegociable".