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La lotería llegó y se marchó

Ocho niños de San Ildefonso que también cantarán en el sorteo extraordinario de Navidad subieron ayer al teatro Guimerá para extraer las bolas de la suerte. Santa Cruz se consoló con el premio benéfico que recayó en el comedor La Milagrosa.
EL DÍA, S/C de Tenerife
30/nov/03 23:20 PM
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EL DÍA, S/C de Tenerife

El Organismo de Loterías y Apuestas del Estado celebró ayer un sorteo ordinario en honor del bicentenario de la villa de Santa Cruz que, para las doscientas personas que acudieron ayer al teatro Guimerá, tuvo sabor al de Navidad.

En el patio de butacas, donde estaba la subdelegada del Gobierno, Pilar Merino, franqueada por la omnipresente Cristina Tavío, se seguía cada movimiento de los pequeños. Incluso, hasta muchas señoras se vistieron de largo para la ocasión.

Mientras para los chicharreros el sorteo de ayer fue un hecho excepcional, para los diez niños del colegio San Ildefonso que se desplazaron desde Madrid a Santa Cruz el jueves fue una actividad extraescolar: un viaje más de los que suelen hacer una vez al mes y que los lleva por la geografía nacional.

Wendy, Mónica, Perla, Natalia, Vanesa, Daniela, Karina, Jorge, Bryan y Mohamed Ammour fueron los pequeños madrileños que fueron cantando los números, en una tarde de capicúas: 606, 272, 6776 y 8778.

El sorteo supuso un alto a los preparativos que ya comenzaron hace semanas en Madrid, bajo la tutela de Pedro Vázquez, de cara al extraordinario de Navidad. De los 10 que estuvieron ayer en el Guimerá, cinco se estrenarán en estas lides el próximo día 22.

La disciplina de los pequeños quedó de manifiesto desde el primer momento que hicieron su aparición. Parecían contener la respiración. Mientras dos niñas pasaban entre el público empuñando un mecanismo que invitaban a accionar a los presentes y permitía parar el bombo, arriba los niños seguían las señas que su compañera Mónica les hacía. Con su tímido índice, marcaba el orden. Primero extraían la bola, luego la enseñaban para que prepararan el cartón, la mostraban a la mesa y, cuando el dedo apuntaba al aire, cantaban de izquierda a derecha.

Aunque el acento del premio era peninsular, pues los niños de San Ildefonso eran los que entonaban la melodía del azar, la cara era canaria, gracias a la colaboración de Yurena, Davinia, Iraya, Aránzazu, Laura, Jénnifer, Yéssica y Silvia. Ataviadas con trajes típicos, fueron levantando los cartones que, como si de un puzzle se tratara, formaba los números afortunados.

El "gordo" de Santa Cruz llegó gracias a la mano inocente de Pilar Merino, que accionó el mecanismo y que hizo viajar el premio hasta las administraciones 3 de Figueras (Girona), 8 de Murcia, y 1 de Villanueva del Arzobispo (Jaén). El primer premio correspondió al número 35.885. La guinda la puso Cristina Tavío, que tocó la manecilla para deparar el premio especial. La Onlae sorteó un premio benéfico entre las sociedades altruistas de Santa Cruz, que recayó en el comedor social La Milagrosa y que fue lo mejor de la visita del azar, que vino a tomar el sol en invierno, pero se marchó.