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Aznar descarta la retirada

El presidente del Gobierno asegura que las tropas españolas no abandonarán Irak, persuadido de que la huida "es el peor de los caminos", según expuso durante la declaración institucional de respuesta al asesinato de siete agentes secretos en el país asiático.
COLPISA, Madrid
1/dic/03 14:15 PM
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"La retirada es el peor de los caminos posibles". José María Aznar está convencido de que ahora más que nunca es necesaria la presencia de tropas españolas en Irak y así lo hizo saber durante la declaración institucional con la que respondió ayer al asesinato, el pasado sábado, de siete agentes secretos españoles en el país del Golfo Pérsico.

El presidente del Gobierno aseguró que el trabajo de los militares nacionales en suelo iraquí "tiene sentido" y justificó su permanencia en la zona con el argumento de la respuesta a la mayor amenaza internacional del momento: el terrorismo.

"Nuestra libertad, la de todos y cada uno de nosotros -señaló- está amenazada por los terroristas que actúan donde pueden y cuando pueden, y que hacen el mayor daño que puedan causar sus manos y sus mentes".

Aznar -que regresó a Madrid desde el coto de Doñana, donde se encontraba descansando el fin de semana- se comprometió a comparecer de "inmediato" en el Congreso. Es previsible, pues, que el miércoles de esta misma semana, libre en principio de reunión parlamentaria, se convoque un pleno extraordinario para que el jefe del Ejecutivo pueda aclarar las circunstancias del atentado y para que explique cómo afronta su gabinete, a la vista de los acontecimientos, la situación de inseguridad que hoy se vive en Irak.

De momento, anunció que ha dado instrucciones al Ministerio de Defensa para que adopte "cuantas medidas sean necesarias" para mejorar la protección de las tropas y, de modo especial, de los miembros del Centro Nacional de Inteligencia, al que pertenecían ocho de los diez españoles que, hasta la fecha, han fallecido en el conflicto.

Más allá de esta decisión, parece que el Ejecutivo seguirá firme en la estrategia que lo llevó a sumarse a la iniciativa de la Administración norteamericana encaminada a derrocar el régimen de Sadam Husein y que comenzó con la ocupación del país árabe a finales de marzo.

"La Comunidad Internacional -dijo Aznar- afronta ahora el desafío de una tiranía que se resiste a desaparecer y de un entramado terrorista que se ha convertido en la amenaza global más grave para las sociedades libres".

Con la labor de los aliados inacabada, el presidente del Gobierno aboga, por tanto, por no desistir. "La memoria de nuestros compatriotas asesinados es la que dignifica a todos los que han dado su vida para que la nuestra sea mejor y más segura", añadió tajante. "De este compromiso no desistiremos".

El presidente del Gobierno defendió con ahínco su determinación de seguir adelante mediante un planteamiento que ha repetido ya en numerosas ocasiones: el de que España, como país víctima del terrorismo, tiene un especial compromiso en su erradicación. Y puesto que el "fanatismo" no conoce de fronteras, argumentó, tampoco debe haberlas para plantarle cara.

"No hay alternativa a la defensa de la libertad, la democracia y los valores que definen nuestro modo de vida", aseguró tras recordar el atentado del 11 de septiembre contra las torres gemelas de Nueva York o los más recientes de Estambul, Casablanca y Bagdad. "Estamos donde tenemos que estar y no abandonaremos a su suerte a las víctimas de aquí y de allí; cumpliremos nuestros compromisos con lealtad y seriedad, como hacen las naciones serias", remarcó.