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"El transporte en Santa Cruz", un compendio de la historia del sector

José Manuel Ledesma Alonso presentó anoche su libro, en el que hace un recuento exhaustivo de los flujos terrestres, marítimos y aéreos relacionados de una u otra manera con la capital, usando como recurso la tradición oral.
EL DÍA, S/C de Tenerife
2/dic/03 23:26 PM
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EL DÍA, S/C de Tenerife

El libro de José Manuel Ledesma Alonso "El transporte en Santa Cruz de Tenerife" fue presentado anoche en el transcurso de un acto celebrado en el ayuntamiento. Ledesma pertenece a la "Tertulia del 25 de julio" y esta obra nace para ofrecer un homenaje a la ciudad en el bicentenario de su declaración como villa exenta.

El trabajo se divide en tres capítulos: terrestre, marítimo y aéreo. Al término de cada uno se cuenta una anécdota partiendo del rigor científico, pero apoyándose en la tradición oral. Está ilustrado con fotografías procedentes de archivos particulares o del de la Autoridad Portuaria.

Por sus páginas van transitando los viarios de unas épocas pretéritas, cómo se hicieron los muelles o los orígenes de la aviación. Estos últimos datan de las fiestas de 1910, aunque el aparato no llegó ni a despegar por el tumulto que se organizó frente a la ermita de Regla. Son de reseñar los espectáculos con globos del Circo Totti en la plaza de Toros o los dirigibles, que en los años 30 lanzaban la correspondencia camino de Buenos Aires. Ledesma apunta expresiones del acervo popular y las razones de esos nombres: piche, "chivata", fielato, coche de hora, guaguas "perreras" o rojas, "taxis piratas" o "camiones de romería".

Enumera también los grandes hitos como el tranvía (1901) o el primer coche, que trajo Míster Bellamy (1902). Las matrículas, surgidas en 1910, fueron TE en toda Canarias hasta 1926, con la división provincial (aunque en Las Palmas se ha traducido TE por Territorio Español).

La bibicleta la trajo un inglés en 1896 y causó tal revuelo que la dejó en la Comandancia de Marina y recorrió Santa Cruz a pie, y la primera moto fue la llamada "mototricecla" del comerciante Alberto Camacho, en 1912. Los hidroaviones, en 1919, amerizaban sobre el aeropuerto improvisado de la Dársena de Anaga. Sin olvidar al Harrier de despegue vertical en 1983 o el barco encallado en el parque marítimo en el 98.

Y los nombres inolvidables: Locomotora "Añaza", correíllo "La Palma", crucero "Canarias" o hidroavión "Melilla", pilotado por un tal Ramón Franco.