Internacional

Partidarios de Sadam trataron de linchar al único agente del CNI superviviente

Los servicios de inteligencia españoles explican en su página web la secuencia de acontecimientos que llevaron a la muerte de 7 de sus integrantes desplegados en Irak. El antiguo Cesid aclara que los espías viajaban en un convoy formado por dos todoterrenos sin matrículas ni distintivos.
AGENCIAS, Madrid/Bagdad
6/dic/03 23:37 PM
Edición impresa

El único superviviente del ataque en Irak contra agentes del CNI, José Manuel Sánchez Riera, fue enviado por su jefe en busca de ayuda, pudo escapar de un intento de "linchamiento" por parte de un "numeroso grupo de partidarios" de Sadam Husein y logró la protección de unos policías locales iraquíes.

Según las explicaciones aportadas por el CNI en su página de internet, los dos vehículos todoterrenos en que viajaban los ocho agentes circulaban "sin matrículas ni distintivos", en un desplazamiento de Bagdad a Diwaniya, el sábado pasado.

Los miembros del CNI trabajaban en contrainteligencia y contraterrorismo en las provincias de Al Qadisiya y An Nayaf (en el centro-sur del país), asignadas a la brigada hispano-centroamericana "Plus Ultra".

La emboscada comenzó a las 15:20 horas de Irak, al sur de la localidad de Al Mahmudiya, a unos 30 kilómetros de Bagdad, en las "inmediaciones" de Al Lhatifiya.

Control sobre el petróleo

El "atentado terrorista" se desencadenó con el ametrallamiento desde un vehículo que adelantó "a gran velocidad" a los coches del convoy español y que consiguió alcanzar a los conductores y forzar la parada de los vehículos.

"Posteriormente ocupó una posición dominante, antes de emprender la huida. Otros atacantes, apostados en las inmediaciones continuaron disparando con fusiles de asalto hasta asesinar a siete de los componentes de los equipos".

Los funcionarios del CNI se defendieron del ataque utilizando su "armamento de dotación" y el combate se prolongó por "un tiempo próximo a los treinta minutos".

Los agentes, todos ellos procedentes de las Fuerzas Armadas, habían adquirido la formación específica requerida para desempeñar actividades de inteligencia y seguridad.

En Irak trabajaban en contrainteligencia y contraterrorismo para prevenir riesgos y contrarrestar las amenazas a la seguridad de las fuerzas militares españolas desplegadas en la zona y varios de ellos habían actuado ya en los Balcanes.

En otro orden de cosas, al menos cuatro civiles iraquíes y un soldado estadounidense murieron y otros 15 iraquíes resultaron heridos ayer a causa de una bomba que estalló al paso de un convoy militar norteamericano en una calle muy concurrida próxima a una mezquita de Bagdad.

Además, en el plano económico, siete meses después de la invasión de Irak, la ONU inició ayer la supervisión del Fondo de Desarrollo de Irak, organismo que gestiona las ventas del petróleo y que cuenta con más de 6.000 millones de dólares en recursos.

La ONU convocó la primera de las reuniones del comité que se encargará de auditar las cuentas del Fondo de Irak, cuyos recursos deben utilizarse exclusivamente en beneficio de la población iraquí, según decidió el Consejo de Seguridad.