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El Rey pide prudencia y consenso


AGENCIAS, Madrid
7/dic/03 14:15 PM
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El Rey hizo ayer ante la práctica totalidad de los representantes de las instituciones del Estado y de los partidos políticos, reunidos para conmemorar el XXV aniversario de la Constitución, una llamada a "la prudencia y la responsabilidad, a los hábitos de diálogo sincero y de la moderación".

Las palabras del Rey fueron recibidas con unánimes elogios por los representantes de las fuerzas políticas parlamentarias, incluidos los nacionalistas de CiU y PNV.

Don Juan Carlos pidió "a todos" respetar y preservar el espíritu de la Carta Magna y defendió con rotundidad la vigencia de la Carta Magna como "marco sólido, estable y flexible" para afrontar el futuro.

"No dilapidemos el caudal de entendimiento acumulado en torno a nuestra norma fundamental", afirmó el Rey desde la tribuna del hemiciclo del Congreso, en la que le acompañaban la Reina, el Príncipe de Asturias y las infantas Elena y Cristina, además de la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, y el del Senado, Juan José Lucas.

El Rey afirmó que "la Constitución, desde sus valores y principios, permite afrontar nuestros problemas y anhelos dentro del respeto a las reglas del juego adoptadas libre y democráticamente, evitando planteamientos que puedan poner en peligro la estabilidad y la seguridad de todos".

Subrayó que se trata de una Constitución que, aprobada por amplia mayoría y concebida como obra de todos y para todos, "nadie puede arrogarse en exclusiva como propia, ni tampoco rechazar como ajena".

Excepcional y memorable

Las palabras de Don Juan Carlos fueron recibidas con unánimes elogios por parte de portavoces y parlamentarios, quienes tuvieron ocasión de expresarlos al propio monarca, que les saludó personalmente, junto al resto de la Familia Real.

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó el discurso de "magnífico", mientras que el portavoz del PP en la comisión de Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, resumió la impresión de su grupo y calificó el discurso del Rey de "absolutamente excepcional y memorable".

Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, valoró que el Rey precisara que "nadie puede arrogarse en exclusiva" la Constitución como "propia ni tampoco rechazar como ajena", referencia que también aprovechó el portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti, para pedir al presidente del Gobierno, José María Aznar, que "tome nota" de la apelación al diálogo hecha por el Rey y, sobre todo, de su mención a la necesidad de que "nadie patrimonialice la Constitución".

También el portavoz de CiU en el Congreso, Xavier Trías, alabó las referencias a la diversidad y a la necesidad de consenso.

En una intervención previa a la del Rey, la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, destacó la "plena vigencia" de la Constitución y afirmó que la pluralidad ideológica, cultural y lingüística "se complementa plenamente en la indisoluble unidad de España".

La sesión solemne, acto central de la conmemoración del XXV aniversario de la Constitución, reunió a diputados y senadores en el Congreso, con la presencia de la práctica totalidad de los representantes de las altas instituciones del Estado y del estamento político, salvo los ex presidentes Adolfo Suárez y Felipe González, y los presidentes de Cataluña, Jordi Pujol, y País Vasco, Juan José Ibarretxe.

A estas ausencias se sumaron las ya anunciadas de los nacionalistas del Bloque Nacionalista Gallego, ERC y EA, mientras sí estuvieron presentes los portavoces del resto de las fuerzas políticas parlamentarias.

El Rey hizo ayer ante la práctica totalidad de los representantes de las instituciones del Estado y de los partidos políticos, reunidos para conmemorar el XXV aniversario de la Constitución, una llamada a "la prudencia y la responsabilidad, a los hábitos de diálogo sincero y de la moderación".

Las palabras del Rey fueron recibidas con unánimes elogios por los representantes de las fuerzas políticas parlamentarias, incluidos los nacionalistas de CiU y PNV.

Don Juan Carlos pidió "a todos" respetar y preservar el espíritu de la Carta Magna y defendió con rotundidad la vigencia de la Carta Magna como "marco sólido, estable y flexible" para afrontar el futuro.

"No dilapidemos el caudal de entendimiento acumulado en torno a nuestra norma fundamental", afirmó el Rey desde la tribuna del hemiciclo del Congreso, en la que le acompañaban la Reina, el Príncipe de Asturias y las infantas Elena y Cristina, además de la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, y el del Senado, Juan José Lucas.

El Rey afirmó que "la Constitución, desde sus valores y principios, permite afrontar nuestros problemas y anhelos dentro del respeto a las reglas del juego adoptadas libre y democráticamente, evitando planteamientos que puedan poner en peligro la estabilidad y la seguridad de todos".

Subrayó que se trata de una Constitución que, aprobada por amplia mayoría y concebida como obra de todos y para todos, "nadie puede arrogarse en exclusiva como propia, ni tampoco rechazar como ajena".

Las palabras de Don Juan Carlos fueron recibidas con unánimes elogios por parte de portavoces y parlamentarios, quienes tuvieron ocasión de expresarlos al propio monarca, que les saludó personalmente, junto al resto de la Familia Real.

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó el discurso de "magnífico", mientras que el portavoz del PP en la comisión de Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, resumió la impresión de su grupo y calificó el discurso del Rey de "absolutamente excepcional y memorable".

Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, valoró que el Rey precisara que "nadie puede arrogarse en exclusiva" la Constitución como "propia ni tampoco rechazar como ajena", referencia que también aprovechó el portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti, para pedir al presidente del Gobierno, José María Aznar, que "tome nota" de la apelación al diálogo hecha por el Rey y, sobre todo, de su mención a la necesidad de que "nadie patrimonialice la Constitución".

También el portavoz de CiU en el Congreso, Xavier Trías, alabó las referencias a la diversidad y a la necesidad de consenso.

En una intervención previa a la del Rey, la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, destacó la "plena vigencia" de la Constitución y afirmó que la pluralidad ideológica, cultural y lingüística "se complementa plenamente en la indisoluble unidad de España".

La sesión solemne, acto central de la conmemoración del XXV aniversario de la Constitución, reunió a diputados y senadores en el Congreso, con la presencia de la práctica totalidad de los representantes de las altas instituciones del Estado y del estamento político, salvo los ex presidentes Adolfo Suárez y Felipe González, y los presidentes de Cataluña, Jordi Pujol, y País Vasco, Juan José Ibarretxe.

A estas ausencias se sumaron las ya anunciadas de los nacionalistas del Bloque Nacionalista Gallego, ERC y EA, mientras sí estuvieron presentes los portavoces del resto de las fuerzas políticas parlamentarias.

España quiere cambios

Los españoles están satisfechos con su Constitución y creen que ha sido un buen instrumento para la convivencia. No obstante, la mayoría se declara partidaria de retocar el texto veinticinco años después de su entrada en vigor, según desvelaron dos encuestas que ayer publicaron El País y El Mundo. La encuesta realizada por el instituto Opina para El País revela que el 68,4% es partidario de llevar a cabo algún tipo de reforma en el texto fundamental. El estudio también destaca el apoyo mayoritario, que alcanza el 72% al sistema autonómico y el rechazo del 79,3% al plan Ibarretxe. Según la encuesta de El Mundo, el 69,4% de los ciudadanos consideran la necesidad de reforma, un porcentaje similar aunque un poco más alto que el obtenido en la encuesta de El País.