Jornada Deportiva

Anoche se acabó la "maldición" del Madrid

Veinte años de sequía merengue de triunfos ligueros en el Camp Nou pasaron a la historia. El Barcelona se tuvo que rendir a la pegada del conjunto blanco y, también, a Casillas. Ronaldo logró el gol de una victoria que había comenzado Roberto Carlos, pero los de Carlos Queiroz no dejaron de sufrir ante un rival volcado al ataque tras el descanso.
7/dic/03 12:55 PM
Edición impresa

Se acabó la maldición del Real Madrid en el Camp Nou. Después de 20 años sin ganar en la Liga en terreno azulgrana, el conjunto blanco se llevó la victoria gracias a su pegada y al salvador Casillas. El Barça se rindió a la efectividad de su rival, que, a pesar de no jugar bien, tiró dos veces entre los palos y marcó dos goles. Y también tuvo que plegarse ante Casillas, que volvió a ser el salvador de su equipo con tres "paradones", dos de ellos en una segunda parte, en la que el Barça por fin fue ofensivo, pero no obtuvo más que un gol a balón parado. Ronaldo, que siempre cumple sus promesas, consiguió el gol del histórico triunfo. Los blancos, superados tras el descanso, acabaron pidiendo la hora, pero el Barça no pudo protagonizar la proeza.

El Camp Nou soñaba con la sorpresa, pero sólo dos minutos después del primer paradón de Casillas a una falta de Xavi que iba a la red, el Camp Nou se quedó mudo con el gol de Roberto Carlos. El zurdazo del brasileño, que pegó en Reiziger, no pudo ser más oportuno porque en los minutos previos el Madrid, atascado en el centro, había desaparecido en ataque y era el Barça el que había creado peligro después de sacudirse el dominio blanco.

El Madrid no aprovechó un primer cuarto de hora en el que ejerció un control absoluto ante un rival muy temeroso y nervioso. El cuadro local se salvó entonces gracias a su presión, a no dejar ni un espacio a Ronaldo (sujetado por Reiziger y Puyol), y también a sus reiteradas faltas. Pero no pudo aguantar porque cuando llegaba el descanso el Real Madrid tomó ventaja gracias a Casillas y Roberto Carlos.

El partido sí que fue otro en la segunda parte, cuando el Barça fue por fin atrevido, con dos extremos (Quaresma y Overmars) y dejó sin el balón al Madrid gracias a su actitud ofensiva. El teórico peligro eran los contraataques del Madrid, pero curiosamente, la mayor amenaza sobre la portería blanca eran las contras azulgrana. El duelo creció en tensión, con el Barça volcado sobre la portería madridista y los centrales visitantes y Casillas empleándose a fondo.

El Barça, tras un gol que perdonó Raúl a los 53 minutos solo ante Valdés, se convirtió en una verdadera amenaza con su velocidad y sus llegadas continuas al área. El Madrid dejaba jugar y sólo defendía, pero perdía en el centro del campo y lo pasó muy mal con la proyección de Quaresma y Overmars. Sobrevivió gracias a otra grandiosa intervención de Casillas en el minuto 62 tras un galopada y un remate con la zurda del holandés. Ahí estuvo el empate del Barça, que no dejó de insistir.

Al Barça, aunque superó totalmente al Madrid hasta el 0-2, sin embargo le faltaba la pegada. Lo que le sobra a los blancos, y sobre todo a Ronaldo, que en su segundo disparo a gol no perdonó, aunque el balón pegase en Cocu.

El duelo parecía ya sentenciado, pero se convirtió de nuevo en apasionante con el gol de Kluivert. Un minuto después Casillas evitó ante Gerard el empate. El Madrid se echó definitivamente atrás y el Barça no dejó de luchar para impedir el histórico triunfo madridista.

Se acabó la maldición del Real Madrid en el Camp Nou. Después de 20 años sin ganar en la Liga en terreno azulgrana, el conjunto blanco se llevó la victoria gracias a su pegada y al salvador Casillas. El Barça se rindió a la efectividad de su rival, que, a pesar de no jugar bien, tiró dos veces entre los palos y marcó dos goles. Y también tuvo que plegarse ante Casillas, que volvió a ser el salvador de su equipo con tres "paradones", dos de ellos en una segunda parte, en la que el Barça por fin fue ofensivo, pero no obtuvo más que un gol a balón parado. Ronaldo, que siempre cumple sus promesas, consiguió el gol del histórico triunfo. Los blancos, superados tras el descanso, acabaron pidiendo la hora, pero el Barça no pudo protagonizar la proeza.

El Camp Nou soñaba con la sorpresa, pero sólo dos minutos después del primer paradón de Casillas a una falta de Xavi que iba a la red, el Camp Nou se quedó mudo con el gol de Roberto Carlos. El zurdazo del brasileño, que pegó en Reiziger, no pudo ser más oportuno porque en los minutos previos el Madrid, atascado en el centro, había desaparecido en ataque y era el Barça el que había creado peligro después de sacudirse el dominio blanco.

El Madrid no aprovechó un primer cuarto de hora en el que ejerció un control absoluto ante un rival muy temeroso y nervioso. El cuadro local se salvó entonces gracias a su presión, a no dejar ni un espacio a Ronaldo (sujetado por Reiziger y Puyol), y también a sus reiteradas faltas. Pero no pudo aguantar porque cuando llegaba el descanso el Real Madrid tomó ventaja gracias a Casillas y Roberto Carlos.

El partido sí que fue otro en la segunda parte, cuando el Barça fue por fin atrevido, con dos extremos (Quaresma y Overmars) y dejó sin el balón al Madrid gracias a su actitud ofensiva. El teórico peligro eran los contraataques del Madrid, pero curiosamente, la mayor amenaza sobre la portería blanca eran las contras azulgrana. El duelo creció en tensión, con el Barça volcado sobre la portería madridista y los centrales visitantes y Casillas empleándose a fondo.

El Barça, tras un gol que perdonó Raúl a los 53 minutos solo ante Valdés, se convirtió en una verdadera amenaza con su velocidad y sus llegadas continuas al área. El Madrid dejaba jugar y sólo defendía, pero perdía en el centro del campo y lo pasó muy mal con la proyección de Quaresma y Overmars. Sobrevivió gracias a otra grandiosa intervención de Casillas en el minuto 62 tras un galopada y un remate con la zurda del holandés. Ahí estuvo el empate del Barça, que no dejó de insistir.

Al Barça, aunque superó totalmente al Madrid hasta el 0-2, sin embargo le faltaba la pegada. Lo que le sobra a los blancos, y sobre todo a Ronaldo, que en su segundo disparo a gol no perdonó, aunque el balón pegase en Cocu.

El duelo parecía ya sentenciado, pero se convirtió de nuevo en apasionante con el gol de Kluivert. Un minuto después Casillas evitó ante Gerard el empate. El Madrid se echó definitivamente atrás y el Barça no dejó de luchar para impedir el histórico triunfo madridista.

Se acabó la maldición del Real Madrid en el Camp Nou. Después de 20 años sin ganar en la Liga en terreno azulgrana, el conjunto blanco se llevó la victoria gracias a su pegada y al salvador Casillas. El Barça se rindió a la efectividad de su rival, que, a pesar de no jugar bien, tiró dos veces entre los palos y marcó dos goles. Y también tuvo que plegarse ante Casillas, que volvió a ser el salvador de su equipo con tres "paradones", dos de ellos en una segunda parte, en la que el Barça por fin fue ofensivo, pero no obtuvo más que un gol a balón parado. Ronaldo, que siempre cumple sus promesas, consiguió el gol del histórico triunfo. Los blancos, superados tras el descanso, acabaron pidiendo la hora, pero el Barça no pudo protagonizar la proeza.

El Camp Nou soñaba con la sorpresa, pero sólo dos minutos después del primer paradón de Casillas a una falta de Xavi que iba a la red, el Camp Nou se quedó mudo con el gol de Roberto Carlos. El zurdazo del brasileño, que pegó en Reiziger, no pudo ser más oportuno porque en los minutos previos el Madrid, atascado en el centro, había desaparecido en ataque y era el Barça el que había creado peligro después de sacudirse el dominio blanco.

El Madrid no aprovechó un primer cuarto de hora en el que ejerció un control absoluto ante un rival muy temeroso y nervioso. El cuadro local se salvó entonces gracias a su presión, a no dejar ni un espacio a Ronaldo (sujetado por Reiziger y Puyol), y también a sus reiteradas faltas. Pero no pudo aguantar porque cuando llegaba el descanso el Real Madrid tomó ventaja gracias a Casillas y Roberto Carlos.

El partido sí que fue otro en la segunda parte, cuando el Barça fue por fin atrevido, con dos extremos (Quaresma y Overmars) y dejó sin el balón al Madrid gracias a su actitud ofensiva. El teórico peligro eran los contraataques del Madrid, pero curiosamente, la mayor amenaza sobre la portería blanca eran las contras azulgrana. El duelo creció en tensión, con el Barça volcado sobre la portería madridista y los centrales visitantes y Casillas empleándose a fondo.

El Barça, tras un gol que perdonó Raúl a los 53 minutos solo ante Valdés, se convirtió en una verdadera amenaza con su velocidad y sus llegadas continuas al área. El Madrid dejaba jugar y sólo defendía, pero perdía en el centro del campo y lo pasó muy mal con la proyección de Quaresma y Overmars. Sobrevivió gracias a otra grandiosa intervención de Casillas en el minuto 62 tras un galopada y un remate con la zurda del holandés. Ahí estuvo el empate del Barça, que no dejó de insistir.

Al Barça, aunque superó totalmente al Madrid hasta el 0-2, sin embargo le faltaba la pegada. Lo que le sobra a los blancos, y sobre todo a Ronaldo, que en su segundo disparo a gol no perdonó, aunque el balón pegase en Cocu.

El duelo parecía ya sentenciado, pero se convirtió de nuevo en apasionante con el gol de Kluivert. Un minuto después Casillas evitó ante Gerard el empate. El Madrid se echó definitivamente atrás y el Barça no dejó de luchar para impedir el histórico triunfo madridista.

Se acabó la maldición del Real Madrid en el Camp Nou. Después de 20 años sin ganar en la Liga en terreno azulgrana, el conjunto blanco se llevó la victoria gracias a su pegada y al salvador Casillas. El Barça se rindió a la efectividad de su rival, que, a pesar de no jugar bien, tiró dos veces entre los palos y marcó dos goles. Y también tuvo que plegarse ante Casillas, que volvió a ser el salvador de su equipo con tres "paradones", dos de ellos en una segunda parte, en la que el Barça por fin fue ofensivo, pero no obtuvo más que un gol a balón parado. Ronaldo, que siempre cumple sus promesas, consiguió el gol del histórico triunfo. Los blancos, superados tras el descanso, acabaron pidiendo la hora, pero el Barça no pudo protagonizar la proeza.

El Camp Nou soñaba con la sorpresa, pero sólo dos minutos después del primer paradón de Casillas a una falta de Xavi que iba a la red, el Camp Nou se quedó mudo con el gol de Roberto Carlos. El zurdazo del brasileño, que pegó en Reiziger, no pudo ser más oportuno porque en los minutos previos el Madrid, atascado en el centro, había desaparecido en ataque y era el Barça el que había creado peligro después de sacudirse el dominio blanco.

El Madrid no aprovechó un primer cuarto de hora en el que ejerció un control absoluto ante un rival muy temeroso y nervioso. El cuadro local se salvó entonces gracias a su presión, a no dejar ni un espacio a Ronaldo (sujetado por Reiziger y Puyol), y también a sus reiteradas faltas. Pero no pudo aguantar porque cuando llegaba el descanso el Real Madrid tomó ventaja gracias a Casillas y Roberto Carlos.

El partido sí que fue otro en la segunda parte, cuando el Barça fue por fin atrevido, con dos extremos (Quaresma y Overmars) y dejó sin el balón al Madrid gracias a su actitud ofensiva. El teórico peligro eran los contraataques del Madrid, pero curiosamente, la mayor amenaza sobre la portería blanca eran las contras azulgrana. El duelo creció en tensión, con el Barça volcado sobre la portería madridista y los centrales visitantes y Casillas empleándose a fondo.

El Barça, tras un gol que perdonó Raúl a los 53 minutos solo ante Valdés, se convirtió en una verdadera amenaza con su velocidad y sus llegadas continuas al área. El Madrid dejaba jugar y sólo defendía, pero perdía en el centro del campo y lo pasó muy mal con la proyección de Quaresma y Overmars. Sobrevivió gracias a otra grandiosa intervención de Casillas en el minuto 62 tras un galopada y un remate con la zurda del holandés. Ahí estuvo el empate del Barça, que no dejó de insistir.

Al Barça, aunque superó totalmente al Madrid hasta el 0-2, sin embargo le faltaba la pegada. Lo que le sobra a los blancos, y sobre todo a Ronaldo, que en su segundo disparo a gol no perdonó, aunque el balón pegase en Cocu.

El duelo parecía ya sentenciado, pero se convirtió de nuevo en apasionante con el gol de Kluivert. Un minuto después Casillas evitó ante Gerard el empate. El Madrid se echó definitivamente atrás y el Barça no dejó de luchar para impedir el histórico triunfo madridista.

Se acabó la maldición del Real Madrid en el Camp Nou. Después de 20 años sin ganar en la Liga en terreno azulgrana, el conjunto blanco se llevó la victoria gracias a su pegada y al salvador Casillas. El Barça se rindió a la efectividad de su rival, que, a pesar de no jugar bien, tiró dos veces entre los palos y marcó dos goles. Y también tuvo que plegarse ante Casillas, que volvió a ser el salvador de su equipo con tres "paradones", dos de ellos en una segunda parte, en la que el Barça por fin fue ofensivo, pero no obtuvo más que un gol a balón parado. Ronaldo, que siempre cumple sus promesas, consiguió el gol del histórico triunfo. Los blancos, superados tras el descanso, acabaron pidiendo la hora, pero el Barça no pudo protagonizar la proeza.

El Camp Nou soñaba con la sorpresa, pero sólo dos minutos después del primer paradón de Casillas a una falta de Xavi que iba a la red, el Camp Nou se quedó mudo con el gol de Roberto Carlos. El zurdazo del brasileño, que pegó en Reiziger, no pudo ser más oportuno porque en los minutos previos el Madrid, atascado en el centro, había desaparecido en ataque y era el Barça el que había creado peligro después de sacudirse el dominio blanco.

El Madrid no aprovechó un primer cuarto de hora en el que ejerció un control absoluto ante un rival muy temeroso y nervioso. El cuadro local se salvó entonces gracias a su presión, a no dejar ni un espacio a Ronaldo (sujetado por Reiziger y Puyol), y también a sus reiteradas faltas. Pero no pudo aguantar porque cuando llegaba el descanso el Real Madrid tomó ventaja gracias a Casillas y Roberto Carlos.

El partido sí que fue otro en la segunda parte, cuando el Barça fue por fin atrevido, con dos extremos (Quaresma y Overmars) y dejó sin el balón al Madrid gracias a su actitud ofensiva. El teórico peligro eran los contraataques del Madrid, pero curiosamente, la mayor amenaza sobre la portería blanca eran las contras azulgrana. El duelo creció en tensión, con el Barça volcado sobre la portería madridista y los centrales visitantes y Casillas empleándose a fondo.

El Barça, tras un gol que perdonó Raúl a los 53 minutos solo ante Valdés, se convirtió en una verdadera amenaza con su velocidad y sus llegadas continuas al área. El Madrid dejaba jugar y sólo defendía, pero perdía en el centro del campo y lo pasó muy mal con la proyección de Quaresma y Overmars. Sobrevivió gracias a otra grandiosa intervención de Casillas en el minuto 62 tras un galopada y un remate con la zurda del holandés. Ahí estuvo el empate del Barça, que no dejó de insistir.

Al Barça, aunque superó totalmente al Madrid hasta el 0-2, sin embargo le faltaba la pegada. Lo que le sobra a los blancos, y sobre todo a Ronaldo, que en su segundo disparo a gol no perdonó, aunque el balón pegase en Cocu.

El duelo parecía ya sentenciado, pero se convirtió de nuevo en apasionante con el gol de Kluivert. Un minuto después Casillas evitó ante Gerard el empate. El Madrid se echó definitivamente atrás y el Barça no dejó de luchar para impedir el histórico triunfo madridista.

"No nos dejó hacer más"   

Carlos Queiroz, entrenador del Real Madrid, declaró a la conclusión que "no siempre es posible jugar bien". Sobre el Barça, señaló que el conjunto catalán había realizado un buen trabajo, especialmente en el segundo tiempo. "Han estado muy organizados y han tapado todos los movimientos de nuestros jugadores. Si no hemos hecho más, ha sido porque no nos han dejado", subrayó. Por su parte, el presidente Florentino Pérez consideró que "podía haber ganado cualquiera".

 

"Es una dura derrota"

Fran Rijkaard, técnico del FC Barcelona, calificó de "dura" la derrota, pero consideró que "no podemos rendirnos nunca" y se mostró convencido de que con el trabajo llegarán los resultados.

Tras admitir que la situación del equipo, situado a 13 puntos de distancia en la tabla del Madrid, es "preocupante", Rijkaard dijo estar "enfadado" por tal circunstancia, "pero quedan todavía muchísimos partidos por jugar y un profesional no debe rendirse nunca".

"Saldremos de ésta"

Tras "felicitar" al Madrid por su victoria, Joan Laporta, presidente del Barcelona, afirmó que quería quedarse con la buena imagen dada por su equipo en la segunda mitad, por lo que lanzó un mensaje optimista a la afición. "Saldremos de ésta, tengan confianza", señaló Laporta, quien aseguró que enderezar los resultados deportivos es "lo más difícil", pero se acabará consiguiendo.