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Aznar se muestra abierto a "reformas secundarias" de la Constitución

En la recepción conmemorativa del aniversario de la Carta Magna, sostiene que existen cuatro principios "esenciales" en el pacto constitucional que no deben modificarse, como son el régimen político, las libertades fundamentales, la separación de poderes y la unidad de España en torno a las autonomías.
EFE, Madrid
8/dic/03 14:15 PM
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El presidente del Gobierno, José María Aznar, admitió ayer que existen "cuestiones secundarias" de la Constitución susceptibles de reforma, como la igualdad de la mujer para acceder a la Corona, pero negó que sean urgentes y afirmó que, en ningún caso, pueden aceptarse propuestas de "cambio de régimen".

"Si alguien plantea una reforma respetando las reglas, habrá que ver el contenido de lo propuesto", dijo Aznar en declaraciones a los periodistas durante la tradicional recepción celebrada en el Congreso para conmemorar el aniversario de la Constitución.

No obstante, afirmó que existen cuatro principios "esenciales" en el pacto constitucional que no de-ben modificarse, como son el régimen político, las libertades fundamentales, la separación de poderes y la unidad de España organizado en torno a las comunidades autónomas. "Plantear reformas que afecten a uno de esos cuatro ejes básicos es abrir un conflicto político que no sabemos donde terminará", insistió Aznar, quien subrayó que hacerlo supondría "volver a las andadas".

El jefe del Ejecutivo afirmó que lo que hay sobre la mesa es una propuesta de reforma constitucional para la segregación de una parte de España, en referencia al plan Ibarretxe, algo que consideró que pretende alterar "lo que se cerró entonces: unidad nacional con el mayor autogobierno posible". Ante ello, consideró una obligación defender las características esenciales del espíritu integrador de 1978 y "salvaguardar la estabilidad del país", y opinó que resulta "frívolo" que haya gente que quiera romper las reglas después de veinticinco años de éxito y con el precedente de un país con "tantas alteraciones institucionales", sobre todo en los siglos XIX y XX. "Lo que no puede ser ?añadió, en referencia ahora a ERC? es que el resultado de un partido que tiene el 15% de votos en un Parlamento autonómico pueda abrir una mutación constitucional en España, porque eso no ocurre en ningún país del mundo".

Prudencia

Pidió prudencia y que se apueste por la estabilidad, "que va a venir bien a todos y que ha venido muy bien a todos a lo largo de estos años" a la hora de plantear posibles reformas constitucionales que no afecten a lo esencial, tras asegurar que "nadie discute sobre las reformas". Respecto a esas posibles reformas "secundarias" del texto constitucional, Aznar se mostró abiertamente partidario de la que debe facilitar el acceso de la mujer a la Corona en condiciones de igualdad, ya que "nadie discute ?señaló? el principio de igualdad en ningún sitio del mundo ya".

No obstante, insistió en que no hay motivos para hacerlo "deprisa y corriendo" y señaló la próxima legislatura como posible momento para "hacerlo bien".

Sin embargo, respecto a la reforma constitucional del Senado afirmó que "el Senado está bien como está y que, además, es una buena Cámara de representación territorial". Se opuso a un Senado en el que "unos son más que otros" y puso como ejemplo la posibilidad de que algunas comunidades autónomas tengan posibilidad de veto en la Cámara Alta, ya que afirmó que no sería aceptado por el resto.

El presidente del Gobierno, José María Aznar, admitió ayer que existen "cuestiones secundarias" de la Constitución susceptibles de reforma, como la igualdad de la mujer para acceder a la Corona, pero negó que sean urgentes y afirmó que, en ningún caso, pueden aceptarse propuestas de "cambio de régimen".

"Si alguien plantea una reforma respetando las reglas, habrá que ver el contenido de lo propuesto", dijo Aznar en declaraciones a los periodistas durante la tradicional recepción celebrada en el Congreso para conmemorar el aniversario de la Constitución.

No obstante, afirmó que existen cuatro principios "esenciales" en el pacto constitucional que no de-ben modificarse, como son el régimen político, las libertades fundamentales, la separación de poderes y la unidad de España organizado en torno a las comunidades autónomas. "Plantear reformas que afecten a uno de esos cuatro ejes básicos es abrir un conflicto político que no sabemos donde terminará", insistió Aznar, quien subrayó que hacerlo supondría "volver a las andadas".

El jefe del Ejecutivo afirmó que lo que hay sobre la mesa es una propuesta de reforma constitucional para la segregación de una parte de España, en referencia al plan Ibarretxe, algo que consideró que pretende alterar "lo que se cerró entonces: unidad nacional con el mayor autogobierno posible". Ante ello, consideró una obligación defender las características esenciales del espíritu integrador de 1978 y "salvaguardar la estabilidad del país", y opinó que resulta "frívolo" que haya gente que quiera romper las reglas después de veinticinco años de éxito y con el precedente de un país con "tantas alteraciones institucionales", sobre todo en los siglos XIX y XX. "Lo que no puede ser ?añadió, en referencia ahora a ERC? es que el resultado de un partido que tiene el 15% de votos en un Parlamento autonómico pueda abrir una mutación constitucional en España, porque eso no ocurre en ningún país del mundo".

Pidió prudencia y que se apueste por la estabilidad, "que va a venir bien a todos y que ha venido muy bien a todos a lo largo de estos años" a la hora de plantear posibles reformas constitucionales que no afecten a lo esencial, tras asegurar que "nadie discute sobre las reformas". Respecto a esas posibles reformas "secundarias" del texto constitucional, Aznar se mostró abiertamente partidario de la que debe facilitar el acceso de la mujer a la Corona en condiciones de igualdad, ya que "nadie discute ?señaló? el principio de igualdad en ningún sitio del mundo ya".

No obstante, insistió en que no hay motivos para hacerlo "deprisa y corriendo" y señaló la próxima legislatura como posible momento para "hacerlo bien".

Sin embargo, respecto a la reforma constitucional del Senado afirmó que "el Senado está bien como está y que, además, es una buena Cámara de representación territorial". Se opuso a un Senado en el que "unos son más que otros" y puso como ejemplo la posibilidad de que algunas comunidades autónomas tengan posibilidad de veto en la Cámara Alta, ya que afirmó que no sería aceptado por el resto.