Tenerife
EDITORIAL:

La mayor ofensa a Tenerife en toda su historia


LA MAYOR OFENSA
9/dic/03 12:23 PM
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la ha cometido el Ministerio de Defensa, al trasladar su primer órgano administrativo en las Islas, la Delegación de Defensa, de Santa Cruz de Tenerife a Las Palmas de G. Canaria, dejando la nuestra como mera Subdelegación por mor de una reorganización periférica.

¿Por qué allá?, ¿los misiles apuntan mejor desde Vegueta?, se preguntan todos los tinerfeños, humillados al ver pisoteada su historia. Nosotros, sin pretensión alguna de imbuirnos en tácticas o estrategias militares, sabemos cuál es la respuesta: el silencio o razones que la razón no comprende. Es decir, lo que venimos denunciando: los hechos con-sumados y el triunfo de Las Palmas.

SU INTENCIÓN no es otra que arrebatarnos también la Capitanía General de la Zona Militar de Canarias, que es la que ostenta la representación institucional del Archipiélago. Nos la quieren robar para convertir Las Palmas en la única capital de Canarias. Ésa es su pretensión final, que lograrán si los nuestros no le ponen remedio desde hoy. Nos quieren minimizar, bajar de categoría, y esto supone una humillación intolerable que el pueblo tinerfeño, sus representantes políticos, deben impedir. No a más desmanes similares. ¿Y aún se habla de unidad? Es imposible.

Algunos políticos y dirigentes, desde allí, están tratando de destrozar Tenerife, pero no lo van a conseguir. Jamás los tinerfeños nos dejaremos derrotar por la en-vidia y la sinrazón.

NO NOS VALEN las excusas de la subdelegada del Gobierno en la provincia tinerfeña cuando dice que "esta reorganización no supone una pérdida de competencias en las oficinas de Defensa ubicadas en Santa Cruz de Tenerife, porque los cometidos segui- rán siendo los mismos a nivel provincial". Usted, Pilar Merino, es una bellísima persona, pero, qué va a decir, porque es igualmente una alta funcionaria sometida a la disciplina de su partido. No, señora, esto es algo más, es un sentimiento propio, muy tinerfeño, de rabia e impotencia; de sentirnos relegados ante el poder gcanario, que lleva años en su empeño de hundir a Tenerife. Aquí siempre ha estado la Capitanía General y, por supuesto y por derecho histórico, debe estar la Delegación de Defensa, no la Subdelegación.

Si este atropello no se evita, no pasará mucho tiempo sin que veamos en el frontis de nuestra ama-da Capitanía General un rótulo con estas palabras: "Subdelega-ción de Defensa". Humillante. Pobre Tenerife.

ANTE NOTICIAS como ésta, mostramos hoy nuestra más enérgica repulsa y sentimos recordar una exclamación del pueblo: "Si se nos llevan la Capitanía General ?lo ocurrido es una estratagema más para llevársela?, que no olviden llevarse también la bandera".

¿Hay arreglo? Los políticos, que ante este suceso permanecen callados ?queremos pensar que por ahora?, deben viajar de inmediato a Madrid, todos ellos, para que no se llegue a consumar esta reestructuración, que nos sabe a infamia política contra los tinerfeños, o para que se rectifique.

De lo contrario, más pronto o más tarde, los ciudadanos, donde sea, hablarán con contundencia, porque Tenerife no debe ser vencida de esta manera tan ignominiosa.

En 1927 fue una dictadura; en 2003, un partido que se dice democrático, pero el daño a los tinerfeños es el mismo.

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LA UNIDAD INFORMATIVA regional que se pretende es una iniciativa empresarial y política que, de concretarse, ojalá no perjudique a Tenerife y al resto de las islas de esta provincia.

Oportunamente, haremos importantes e interesantes revelaciones sobre este asunto.

EDITORIAL: