Sucesos

"Sólo quería robar. Mi intención no era matarla", dijo el camarero del Tecina

El acusado acabó con la vida de una alemana que estaba de vacaciones en un hotel de La Gomera, la madrugada del 22 al 23 de septiembre de 2000, después de golpearla, estrangularla e intentar abusar de ella.
EL DÍA, S/C de Tenerife
10/dic/03 10:26 AM
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La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró ayer la primera de las tres sesiones del juicio contra Juan V.R., al cual se le acusa de haber entrado en la habitación 98 del hotel Jardín Tecina de La Gomera, la madrugada del 22 al 23 de septiembre de 2000, con la intención de apoderarse de dinero, cuando fue sorprendido por una súbdita alemana que se alojaba en la misma y tras agarrar por el pelo al acusado éste le propinó un puñetazo en la nariz. Como no lo soltaba la sujetó fuertemente por el cuello y, cuando se hallaba inconsciente, intentó abusar de ella.

La víctima tenía 68 años y su cuerpo presentaba múltiples señales de violencia, como golpes en la región de la cabeza, extremidades y zona genital.

Ella me sorprendió

El procesado manifestó durante su turno de palabra que "llegué a la fiesta que daba el hotel, sobre las once y media de la noche, cogí un carrito portaequipajes y di una vuelta. Cuando llegué a la habitación 98, la puerta estaba abierta y entré a robar. La mujer me sorprendió y le di un puñetazo. Como me cogió del pelo y no me soltaba la agarré por el cuello y apreté. Tenía las manos manchadas de sangre y me las lavé en el baño. Todavía le latía el corazón y al verla desnuda me puse encima, pero no pude hacer nada. No recuerdo si le introduje los dedos. Cuando me levanté le tiré toda la ropa encima y me marché. No me explico lo que hice".

Antes de marcharse de la escena del crimen, el procesado cogió del bolso de la víctima 200 marcos alemanes y 60 euros, pero dejó las joyas que había sobre la mesilla de noche. Cuando llegó la camarera de piso encontró la habitación revuelta y bajó otra clienta que había escuchado, sobre las cuatro de la mañana, una pelea y sonidos extraños. Los guardias civiles de la Policía Judicial declararon que "en la investigación, la compañera sentimental del acusado nos dijo que había llegado a su casa con unos arañazos. Cuando realizamos la inspección ocular encontramos huellas del inculpado. El cuerpo de la víctima estaba entre las dos camas y la habitación estaba muy revuelta. La fallecida tenía ropa encima y había sangre en la pared y en el pasillo".

Según el acusado, sus lagunas de memoria se deben a que esa noche había bebido y que además consumió hachís y cocaína, aunque en una ocasión dijo que también heroína, pero no se había sometido a ningún tipo de terapia en las Islas.

Se niega el acto sexual

La defensa niega que la muerte haya sido intencionada, que existiera contacto sexual y, al tiempo, propone una atenuante de drogodependencia que aún no ha sido corroborada con informes. Por su parte, la acusación particular considera que lo ocurrido en la habitación 98 del Tecina es un delito de asesinato por el que pide 20 años; otro delito de agresión sexual (10 años) y otro de robo con violencia (4 años de prisión). Para el fiscal, los hechos son constitutivos de un delito de homicidio por el que pide 17 años, otro de agresión sexual (15 años) y, por último, otro de robo con violencia (3 años). Asimismo, las indemnizaciones van de 42.303 hasta 180.000 pasando por 150.253 euros.