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La Policía gala detiene a la cúpula de ETA cuando preparaba acciones para Navidad

Interior da por desarticulada la dirección de los comandos terroristas tras la caída de Gorka Palacios, Juan Luis Rubenach, Íñigo Vallejo y José Miguel Almandoz. Las Fuerzas de Seguridad se sorprendieron al comprobar que todos los jefes etarras acudían a un piso vigilado desde la detención de "Susper".
COLPISA, Madrid
10/dic/03 23:50 PM
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La Policía francesa asestó ayer a ETA el peor de los golpes posibles a su ya débil estructura: la jefatura en pleno de los comandos operativos terroristas cayó en la localidad gala de Lons (en las cercanías de Pau), en el que constituye el más grave error de seguridad de la banda armada en los últimos años. El máximo responsable de la cúpula militar desde diciembre de 2002, Gorka Palacios Alday, los números dos y cuatro en la jerarquía de mando, Juan Luis Rubenach Roig e Iñigo Vallejo Franco, y un cuarto activista hasta ahora desconocido, José Miguel Almandoz Erviti, fueron arrestados mientras celebraban una reunión de alto nivel para concretar la inminente campaña terrorista anunciada por ETA el pasado lunes en un comunicado, celebrada, para sorpresa de la policía, en un piso vigilado desde la caída, el jueves, de Ibón Fernández de Iradi, "Susper".

La operación, realizada en colaboración entre la Policía Nacional y la División Nacional Antiterrorista (DNAT) francesa, es fruto de la información incautada a "Susper" en Mon de Marsans. Entre la abundante documentación informática hallada en su poder aparecieron algunas indicaciones difusas sobre una casa denominada "Marechal" (en referencia, después supieron los investigadores, a la calle Marechal Juin, donde se ubica la vivienda ayer allanada). Los analistas de la Policía Nacional no tardaron en descubrir que tras estas vagas descripciones se ocultaba una casa en Lons, una localidad en la que ya se suponía que ETA había conseguido infraestructura.

Se trataba ?según fuentes de la lucha antiterrorista? de una casa vacía que estaba a disposición del "aparato logístico" de la organización tras haber sido alquilada el pasado mes de julio. De inmediato, los servicios de información pusieron bajo estricta vigilancia la vivienda de Lons ante la sospecha de que algún activista cercano a "Susper" la utilizara como escondite.

Sin embargo, la sorpresa, en la tarde del pasado lunes, fue mayúscula. Los agentes, aunque sospechaban de que la "cúpula militar" de ETA podía de reunirse de inmediato para valorar los últimos varapalos sufridos, no daban crédito al comprobar el grave error cometido por los etarras y ver llegar a la casa de Lons, por separado y en tres coches diferentes a última hora del día, a Gorka Palacios y sus dos "lugartenientes", al que se unía el cuarto activista "legal" (no fi-chado).