Sucesos

Se entrega a la Guardia Civil y confiesa haber estafado 7.500 euros en Granadilla

El arrestado, un hombre de 36 años y natural del sur de Tenerife, también se confesó culpable de haber vendido droga en la vía pública y de haber cometido diversos hurtos. Además, inculpó a su mujer y a la hermana de ésta, ambas de nacionalidad rusa, por utilizar documentación falsa para identificarse.
EL DÍA, S/C de Tenerife
12/dic/03 10:26 AM
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Un hombre de 36 años y nacionalidad española se entregó a la Guardia Civil del puesto de Granadilla de Abona en el sur de Tenerife y se inculpó de haber cometido varios delitos, entre ellos la realización de una estafa de unos 7.500 euros.

Según informó el Instituto Armado, la detención se produjo en pasado miércoles, cuando el ahora detenido, que responde a las iniciales E.D.D., se presentó ante los agentes del citado puesto autoinculpándose de varios delitos patrimoniales y contra la salud pública.

Relató a los guardias civiles que durante los últimos tres años había vendido droga en la calle, actividad con la que se lucraba.

Asimismo, el ahora arrestado confesó que hace un par de años cometió una estafa a una entidad bancaria, suceso cuya veracidad comprobó la Benemérita posteriormente.

Explicó que había sustraído un talón en blanco de una entidad bancaria y lo rellenó por un importe de 7.499 euros, para posteriormente cobrarlo. También se manifestó autor de otros delitos de hurto que la Guardia Civil está investigando.

El detenido, que al parecer sufría el síndrome de abstinencia, afirmó también durante su declaración que su mujer y la hermana de ésta, ambas de nacionalidad rusa, tenían pasaportes falsificados con otras identidades.

Ante estas manifestaciones, los efectivos de la Guardia Civil del puesto de Granadilla de Abona iniciaron las investigaciones y comprobaron que las dos mujeres usaban documentos falsos.

Por este motivo su mujer, identificada como E.G., de 26 años, y su cuñada, que responde a las iniciales T.G., fueron detenidas y trasladadas por los agentes a las dependencias del Instituto Armado en Granadilla de Abona.

Los guardias civiles comprobaron tras el arresto que la primera de ellas usaba diversos documentos de identidad belga, como el pasaporte, la tarjeta de la seguridad social y el libro de familia, mientras que la segunda tenía en su poder un pasaporte con la identidad de una ciudadana británica.