Actualidad

España espera el "as" de Berlusconi

La Europa de los 25 se la juega hoy. Pendiente de que Italia haga pública su propuesta secreta, el presidente del Gobierno se mostró ayer conciliador frente a las advertencias de Francia y Alemania.
AGENCIAS, Bruselas
13/dic/03 14:15 PM
Edición impresa

La Presidencia italiana de la UE anunció ayer que presentará hoy por la mañana una nueva propuesta global de compromiso sobre los puntos todavía abiertos de la Constitución Europea.

Fuentes diplomáticas italianas informaron de que la propuesta contendrá "correcciones" respecto al último borrador presentado esta semana con la intención de llegar a un consenso y aproximar posiciones, muy distantes aún en la noche de ayer.

La inclusión en la propuesta de los aspectos institucionales más controvertidos, entre ellos el sistema de votación en el Consejo de ministros, "dependerá del resultado de las entrevistas bilaterales y ''confesionarios" que mantuvo el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi hasta, al menos, la una de la madrugada del sábado.

El "confesionario" es ya un clásico de las cumbres decisivas de la UE. Como recordó ayer José María Aznar, "en Niza hubo muchos y al final no nos fue tan mal". "A mí, de momento no me han llamado a ninguno", aclaró a primera hora de la tarde. Sin embargo, no tardó en desfilar por el despacho de Berlusconi, que ya antes había sondeado a Schröder y había cenado con Blair.

La impresión más generalizada en los pasillos de la cumbre era que el momento en el que Silvio Berlusconi destapará sus cartas para contentar a España y a Polonia hoy por la mañana, cuando ponga sobre la mesa su última propuesta de compromiso.

La sesión plenaria de la Conferencia intergubernamental (CIG) quedó suspendida, en principio, hasta las 10:00 horas GMT de hoy, momento en que Berlusconi tiene la intención de discutir con todos los socios su nueva propuesta.

Otras fuentes dijeron que el debate de ayer fue "una reafirmación de las posiciones ya conocidas", sin aparente flexibilidad.

Sin embargo, la posición española parecía más flexible que en otras ocasiones.

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, alertó de que el consenso sobre la futura Constitución europea no puede lograrse mediante "amenazas", aunque reiteró su disposición al acuerdo aunque dijo seguir sin recibir ninguna alternativa.

Por su parte, la ministra de Exteriores, Ana Palacio, se mostró segura que la negociación "va adelante" y dijo no ver imposible un acuerdo sobre la futura Constitución Europea pese a que, por ahora, no hay ninguna propuesta alternativa concreta al texto de la Convención.

Entre los adversarios de España en esta cumbre, el presidente francés, Jacques Chirac, afirmó que "las cosas han cambiado desde (la cumbre) de Niza" y que ésa es la razón por la que Polonia y España deben cambiar de actitud en las discusiones.

Preguntado por qué tendrían España y Polonia que renunciar a lo que consiguieron en Niza bajo la presidencia del propio Chirac, argumentó que "simplemente las cosas cambiaron después".

En una posición completamente distinta, el primer ministro británico, Tony Blair, aseguró que el Reino Unido estaría dispuesto a mantener el reparto de poder y dijo que "Gran Bretaña puede vivir con lo que acordamos hace unos años".

Por su parte, el presidente de Alemania, Johannes Rau reconoció que "está claro que las posturas de Alemania y Polonia son muy encontradas pero también está claro que hay sólo un miembro (España) y un futuro miembro (Polonia) que están en contra".