Tenerife

Una ciudad para "vender"

La necesidad de convertir la capital tinerfeña en un gran centro comercial abierto pasa por ofertar a los turistas una urbe con negocios que funcionen los fines de semana y que ofrezcan calidad y amabilidad al cliente, junto con el ocio nocturno o la vida cultural que ahora parecen renacer.
14/dic/03 12:23 PM
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Ésta es la conclusión a la que se llega cuando se habla de Santa Cruz como centro comercial, la necesidad de "vender" un lugar que hasta hace muy poco, no contaba con todos los alicientes para ello debido a las eternas obras en las que estaba sumergida la ciudad desde hace años. Ahora, con los resultados del Urban, el esfuerzo de comerciantes, empresarios e instituciones podría dar lugar al gran centro comercial abierto con el que sueñan muchos.

Para conseguirlo, y según los asistentes a este debate organizado por EL DÍA , es fundamental el encontrar los mecanismos necesarios para aprovechar el turismo de cruceros que llega a la capital, intentar el cambio de costumbres en los comerciantes para que se abra los domingos, modernizar sus negocios a través de más ayudas, e intentar una mejor unión entre este colectivo empresarial.

Para Arturo Cabrera, el vicepresidente de Zona Centro, "es imprescindible vender Santa Cruz porque hemos estado de espaldas al turismo y se ha perdido parte de la capitalidad. Con las obras, los comerciantes hemos hecho un esfuerzo muy grande y ahora toca vender lo bonita que está la ciudad. Tenemos muchas cosas que ofrecer al turista y fomentar el ocio durante el horario nocturno, ya que el Auditorio ha relanzado a Santa Cruz como centro cultural".

Una opinión compartida por el presidente de Zona Rambla, Constantino Rizópoulos, quien aseveró que "antes, Canarias era un aliciente turístico para comprar y hoy no lo es", aunque dejó claro que no es partidario de abrir los domingos, tal y como algunos de los ponentes recomendaron para revalorizar el comercio en la capital tinerfeña.

El concejal de Comercio del Ayuntamiento de Santa Cruz, Emilio Atiénzar, defendió esta iniciativa, sobre todo "cuando llega el turista de los cruceros, que pasea los domingos por la ciudad y no encuentra ningún negocio abierto. Además, para convertirnos en un centro comercial al aire libre, tenemos que funcionar como tal, con gerentes propios e intentar ganar la guerra a los centros comerciales cerrados".

En esta línea, Arturo Cabrera indicó que "hemos apostado por el turismo de cruceros para que Santa Cruz recupere su sitio, y no se ha abierto los domingos porque ha faltado conjunción para contar con un mismo horario en toda la zona comercial debido a las obras que se han ejecutado en la ciudad".

Pero para conseguir ese gran centro comercial e impulsar Santa Cruz, todos estuvieron de acuerdo en que el gran reto es enriquecer a los comerciantes, tal y como dijo el presidente de Zona Rambla, ya que "el comerciante siempre ha sobrevivido solo, el comercio es el 20% del PIB de Canarias y el 27% del empleo, y se necesitan subvenciones o ayudas para mejorar nuestros negocios y formar a los empleados, teniendo en cuenta que la amabilidad y la calidad son la principal marca de presentación".

Según el presidente de Asocofra (Asociación de Comerciantes de Ofra), Pablo Sanz Valenciano, "los comerciantes no sabemos aprovechar las oportunidades, porque cuando hay subvenciones, no las reclamamos por ahorrarnos todos los trámites que hay que realizar. En mi caso además estamos abandonados y aunque ha bajado la delincuencia, necesitamos más presencia policial".

En relación a esta falta de ayudas, resaltaron que se destinan a la innovación tecnológica, pero que son necesarias para la modernización de los locales, porque muchas veces se les critica por la falta de iluminación y la sobriedad en los escaparates sin tener en cuenta que "sin las ayudas no se llega a nada".

Rizópoulos destacó que "los hoteleros estaban así durante la época de los años 80 y se han enriquecido porque gestionaron mejor. Al principio se odiaban entre ellos y había mucha competencia, hasta que comenzaron a venderse todas las camas y a tener beneficios, que es lo que debe pasarnos a nosotros".

Por su parte, Atiénzar comentó al respecto de estas subvenciones que "existen bastantes, como los planes de competitividad del Gobierno, y ya no se paga el Impuesto de Actividades Económicas, beneficiando al comercio, además del trabajo de la Sociedad de Desarrollo que se ha puesto en marcha".

Unas ayudas económicas que servirían en gran medida para la mejora de los negocios, contar con más iluminación y señalización, los aspectos que, según los responsables del sector comercial, son los que fomentan en parte la actividad económica, porque en la época navideña, por ejemplo, "la gente quiere ver a su ciudad adornada y provoca un mejor ambiente para las compras".

Algo que se puede materializar en el trabajo conjunto de comerciantes, empresarios y bancos, arquitectos o bufetes de abogados que se encuentren en una misma zona "ya que todos se benefician del comercio del lugar, y lo que hay que crear es una especie de consorcio que gestione ese dinero para que revierta en la zona donde se ha recaudado".