Sucesos

Condenado a tres años por intentar matar a su mujer

En agosto de 2002, en Arona, el acusado llegó en estado de embriaguez a su casa, donde cogió un hacha y un cuchillo e intentó destrozar la puerta del dormitorio donde se escondía su víctima, ante la mirada de su hijo.
EL DÍA, S/C de Tenerife
16/dic/03 10:26 AM
Edición impresa

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a Cristo Manuel G.G. a tres años de prisión al ser considerado autor de un delito de homicidio en grado de tentativa en la persona de su esposa en agosto de 2002, en su domicilio de Arona, día en que hizo uso de un hacha y de un cuchillo al tiempo que profería amenazas de muerte contra su compañera.

Según consta en la sentencia, sobre las cinco y media del día 11 de agosto de 2002, el acusado se presentó en su domicilio, concretamente en el dormitorio, en estado de embriaguez y en actitud violenta y comenzando a amenazar de muerte contra su esposa al tiempo que golpeaba continuamente la puerta del dormitorio, la cual estaba cerrada con llave.

Logró romper la puerta

El procesado logró romper la puerta, ya que portaba en una mano derecha un hacha con mango de madera de 34 centímetros y un filo de 8,5 centímetros, mientras que en su mano izquierda llevaba un cuchillo de cocina de 11 centímetros de mango y de 14,5 centímetros de hoja, aproximadamente, tratando de golpearla con el hacha, resultando fallido el intento al defenderse la mujer con un cuchillo que guardaba en el dormitorio. Pese a ello, el procesado volvió a levantar el hacha con la intención de causarle la muerte a su mujer, por lo que ella se defendió nuevamente con el cuchillo, alcanzando a su marido en el pecho, momento que aprovechó para escapar.

El Ministerio Fiscal calificó los hechos como constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa solicitando una pena de cinco años de prisión. Asimismo, la acusación pública propuso como alternativa un delito de amenazas por el que pedía dos años de prisión.

La defensa, por su parte, se decantaba por la libre absolución para su patrocinado.

La Sala de lo Penal consideró que los hechos son propios de un delito de homicidio en grado de tentativa, ya que "la intención de matar del acusado, en estado de embriaguez el día de los hechos, es clara".

Así, tanto la víctima como el hijo de ésta declararon en el juicio que, en diversas ocasiones el acusado había amenazado a su mujer con matarla.

El uso del hacha para romper la puerta del cuarto donde su mujer dormía encerrada con llave por miedo a una posible agresión se ve corroborada por la investigación ocular en al que se demuestra que la puerta estaba destrozada.

El hijo de la víctima declaró que vio claramente cómo el acusado tenía en sus manos el hacha y el cuchillo.

En ese preciso momento, tanto la víctima como su hijo aprovecharon para huir, dejando al acusado malherido, pero con fuerzas suficientes para atrincherarse en la casa e intentar explosionar una bombona de butano.

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a Cristo Manuel G.G. a tres años de prisión al ser considerado autor de un delito de homicidio en grado de tentativa en la persona de su esposa en agosto de 2002, en su domicilio de Arona, día en que hizo uso de un hacha y de un cuchillo al tiempo que profería amenazas de muerte contra su compañera.

Según consta en la sentencia, sobre las cinco y media del día 11 de agosto de 2002, el acusado se presentó en su domicilio, concretamente en el dormitorio, en estado de embriaguez y en actitud violenta y comenzando a amenazar de muerte contra su esposa al tiempo que golpeaba continuamente la puerta del dormitorio, la cual estaba cerrada con llave.

El procesado logró romper la puerta, ya que portaba en una mano derecha un hacha con mango de madera de 34 centímetros y un filo de 8,5 centímetros, mientras que en su mano izquierda llevaba un cuchillo de cocina de 11 centímetros de mango y de 14,5 centímetros de hoja, aproximadamente, tratando de golpearla con el hacha, resultando fallido el intento al defenderse la mujer con un cuchillo que guardaba en el dormitorio. Pese a ello, el procesado volvió a levantar el hacha con la intención de causarle la muerte a su mujer, por lo que ella se defendió nuevamente con el cuchillo, alcanzando a su marido en el pecho, momento que aprovechó para escapar.

El Ministerio Fiscal calificó los hechos como constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa solicitando una pena de cinco años de prisión. Asimismo, la acusación pública propuso como alternativa un delito de amenazas por el que pedía dos años de prisión.

La defensa, por su parte, se decantaba por la libre absolución para su patrocinado.

La Sala de lo Penal consideró que los hechos son propios de un delito de homicidio en grado de tentativa, ya que "la intención de matar del acusado, en estado de embriaguez el día de los hechos, es clara".

Así, tanto la víctima como el hijo de ésta declararon en el juicio que, en diversas ocasiones el acusado había amenazado a su mujer con matarla.

El uso del hacha para romper la puerta del cuarto donde su mujer dormía encerrada con llave por miedo a una posible agresión se ve corroborada por la investigación ocular en al que se demuestra que la puerta estaba destrozada.

El hijo de la víctima declaró que vio claramente cómo el acusado tenía en sus manos el hacha y el cuchillo.

En ese preciso momento, tanto la víctima como su hijo aprovecharon para huir, dejando al acusado malherido, pero con fuerzas suficientes para atrincherarse en la casa e intentar explosionar una bombona de butano.