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El PNV rechaza la oferta de Batasuna para formar listas conjuntas para marzo

El rechazo llegó tanto desde el área institucional, por boca del portavoz del Gobierno de Vitoria, Josu Jon Imaz, como desde el partido, en cuyo nombre habló Joseba Egibar. El primero fue más contundente, y exigió a la izquierda abertzale un "desmarque claro de ETA" como premisa para hablar de un acuerdo.
COLPISA, Vitoria/Bergara
17/dic/03 0:13 AM
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El nacionalismo vasco rechazó ayer el ofrecimiento de Batasuna para compartir listas electorales en los comicios generales de marzo. El rechazo llegó tanto desde el área institucional, por boca del portavoz del Gobierno autonómico, Josu Jon Imaz, como desde el partido, en cuyo nombre habló Joseba Egibar. Pero el primero fue mucho más contundente que el segundo, y exigió a la izquierda abertzale un "desmarque claro de ETA" como premisa para hablar de cualquier acuerdo.

Batasuna, ilegalizada y expulsada de las instituciones -excepto el Parlamento vasco-, quiso revestir con toda la solemnidad posible su oferta. Buscó como marco la localidad guipuzcoana donde, hace casi 165 años, el "Abrazo de Vergara" puso fin a la Primera Guerra Carlista. Allí, escogió la torre Olaso, casa natal de Telesforo Monzón, que acogió el acto protagonizado por Arnaldo Otegi, portavoz de Socialistas Abertzales en el Parlamento vasco; Pernando Barrena, ex parlamentario navarro, y Rafa Díez Usabiaga, secretario general del sindicato abertzale LAB. Los tres estuvieron arropados por históricos miembros de Herri Batasuna como Jon Idígoras, José Luis Elkoro -que fue alcalde del municipio- y Arantza Arruti.

En ese escenario presentó Batasuna un nuevo y peculiar acto de reconciliación a las fuerzas nacionalistas -tanto políticas como sindicales y sociales- para concurrir conjuntamente en una candidatura única, y "sin siglas conocidas a día de hoy", a las próximas elecciones generales de marzo. Candidatura cuyo objetivo es negociar con el Estado español "para que sea respetado el derecho de autodeterminación" del pueblo vasco.

En una comparecencia ante la prensa en la que no permitió preguntas, Otegi se limitó a leer un comunicado en euskera y castellano que recoge que "para nosotros esta candidatura representaría la interlocución nacional del pueblo vasco en cuanto a la relación con el Estado español se refiere". "El objetivo de dicha interlocución, representando a Euskal Herria, sería abrir un proceso de negociaciones con el Estado español que culminase en el respeto al derecho a la libre determinación del pueblo vasco", añade.

"Unir fuerzas"

Según el portavoz de la ilegalizada SA en el Parlamento de Vitoria, "nos corresponde a nosotros, abertzales y sectores democráticos que apuestan y defienden el derecho de autodeterminación, la responsabilidad ahora de unir nuestras fuerzas".

El documento hace también un llamamiento a la prudencia y a la responsabilidad en las posibles respuestas que puedan llegar a esta propuesta en las próximas horas. "Esta no es una propuesta que los agentes hayan conocido en el día de hoy a través de los medios de comunicación, es una propuesta lo suficientemente seria como para que, con absoluta seriedad, se abra un periodo de reflexión porque, para nosotros, estamos ante una oportunidad realmente histórica y, por lo tanto, lo único que pedimos, con absoluta humildad es que se mida la respuesta", leyó Otegi.

El portavoz de Batasuna instó al resto de fuerzas nacionalistas a olvidar sus diferencias y remar todos en la misma dirección. El documento no incluye referencia expresa alguna a la organización terrorista ETA, pero Otegi sostuvo que el pacto por él ofrecido garantizaría una paz duradera y estable. "Hay que dejar de lado la división y los desencuentros para sumar nuestras fuerzas y encarar un proceso que garantice una paz estable y duradera sustentada en nuestro derecho a decidir libre y democráticamente nuestro futuro", leyó.

Reacción contundente

El nacionalismo no necesitó demasiada reflexión para rechazar la mano tendida desde Batasuna. Para el Gobierno vasco no hay "novedad alguna" en la propuesta, no cambia para nada el escenario, por lo que Imaz la rechazó no sin reiterar a la ilegalizada coalición que "lo único que se le puede pedir es que exija a ETA que desaparezca de la sociedad vasca porque con este tipo de propuestas no aportan nada".

Imaz aclaró que los vascos "demandan soluciones y no que se maree la perdiz", así que reiteró el compromiso del Ejecutivo de Vitoria de "no llegar a ningún acuerdo con Batasuna, mientras ésta no condene la violencia".

Negativa corroborada también por el PNV, aunque en términos menos contundentes. Egibar rechazó la propuesta por considerarla "precipitada" y con un "déficit de credibilidad" porque una iniciativa de este tipo "algo tiene que decir de la violencia".

Críticas del Gobierno, PP, PSOE e IU

El Gobierno, PP, PSOE e IU mostraron ayer su oposición a la propuesta de la ilegalizada Batasuna. El vicepresidente segundo del Gobierno, Javier Arenas, afirmó que esta candidatura conjunta sería "parte del paquete del plan Ibarretxe" y forma parte de la alianza entre el PNV y ETA, al tiempo que expresó su convicción de que "el asunto está hablado -entre PNV y Batasuna- y se planteará. El presidente del Grupo del PP en Vitoria, Jaime Mayor Oreja, dijo que se trata de "un juego macabro entre nacionalistas". El ministro del Interior, Ángel Acebes, afirmó que esta propuesta se enmarca en la "estrategia" de hacer un País Vasco "sólo para vascos nacionalistas, excluyendo a aquellos que no lo son". El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, apuntó que el PNV "tiene la responsabilidad" de no volver a cometer un error y recordó que en las pasadas elecciones vascas este partido se comprometió a no dialogar y no alcanzar acuerdos con Batasuna "o lo que quede" de esta formación. El portavoz parlamentario de IU, Felipe Alcaraz, señaló que su formación está "al margen" de esta propuesta y achacó esta "estrategia" de Batasuna a la política de Aznar y del Gobierno del PP.