Sucesos

200 desaparecidos y muertos por las inundaciones en Filipinas

Los servicios de Protección Civil confirmaron el fallecimiento de 77 personas y la desaparición de otras 123. Las víctimas están repartidas entre la Isla de Leyte, en el centro del archipiélago filipino, y Mindanao, más al sur.
EFE, Manila
22/dic/03 10:27 AM
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Filipinas está pendiente de la suerte de cerca de cien personas dadas por desaparecidas en las riadas y deslizamientos de tierra ocurridos en el sur del país tras varios días de lluvias, y que ya se cobraron un centenar de vidas.

La falta de un organismo oficial que canalice las informaciones de esta tragedia favorece que las cifras de muertos, desaparecidos y damnificados varíen según la fuente consultada.

La Oficina de Defensa Civil (OCD, siglas en inglés) confirma por el momento 77 muertos, 20 heridos, 123 desaparecidos y 9.862 evacuados, según su último boletín.

Fuentes de la gobernación de la provincia de Leyte del Sur anunciaron ayer la aparición de otros 35 cadáveres.

Según la OCD, la mayoría de las víctimas mortales perdió la vida en los deslizamientos de tierra ocurridos el 19 de diciembre en Leyte del Sur.

Las ciudades de San Francisco, Liloan, Maasin y San Vicente son las más afectadas de esta provincia.

Los demás muertos de la lista oficial perecieron ahogados en las riadas y las inundaciones sufridas en las islas vecinas entre el 15 y el 19 de diciembre, salvo uno que falleció por un alud de tierra en el Valle de Compostela, en la Región XI (Mindanao).

Pocas esperanzas

Fuentes de Defensa Civil indicaron que, dependiendo del caso, por lo general es poco probable que una persona enterrada viva en el lodo pueda sobrevivir más de 24 horas. A causa de los daños en el sistema de infraestructuras, los teléfonos móviles se han convertido en muchas ocasiones en el único medio para pedir ayuda y comunicar datos.

"¡Urgente! Hay muchos muertos por los deslizamientos de tierra. Por favor, pedid al Gobierno que envíe ayuda. No hay medicinas", este fue uno de los mensajes de teléfono móvil enviados desde San Francisco a los funcionarios de la Oficina de Defensa Civil la víspera.

La catástrofe sorprendió a los habitantes de Leyte mientras cenaban el viernes.

Hay incluso quien tuvo una premonición del suceso que se avecinaba, como Irene, de 15 años de edad e hija de Teresa Orano, una filipina de 47 años residente en Liloan.

Orano cuenta ahora desde el Hospital Comunitario de Liloan que Irene le comentó sus temores, porque llevaba cinco días lloviendo sin descanso, y que la respondió que no se preocupara.

Irene Orano murió aquella noche cuando la montaña de Liloan se desplomó sobre la población, y también su sobrina, Crescilame Llorente, de ocho años de edad.

La gobernadora de Leyte del Sur, Rosete Lerias, declaró anoche el estado de emergencia en su jurisdicción, después de que la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, otorgase a las autoridades locales esa facultad.