Sucesos

Un jurado condena a cadena perpetua al francotirador de Washington


EFE, Washington
26/dic/03 10:27 AM
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EFE, Washington

El francotirador Lee Boyd Malvo, de 18 años, que aterrorizó Washington el año pasado, ha resultado más afortunado que su mentor, John Allen Mohamed, ya que el jurado ha recomendado en su caso la cadena perpetua y no la pena de muerte.

Tras nueve horas de deliberación, y mucho suspense en los últimos minutos, el jurado compuesto por cuatro hombres y ocho mujeres que había declarado a Malvo culpable el pasado jueves decidió recomendar la opción más leve de las previstas por la ley de Virginia, el estado donde se ha celebrado el juicio.

A Malvo lo declararon culpable de terrorismo y del asesinato de más de una persona en un plazo de tres años, dos crímenes que en Virginia se castigan con la pena de muerte o con la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

Además, Malvo, quien apretó el gatillo en el asesinato de la agente del FBI Lynda Franklin en Falls Church (Virginia), fue declarado culpable de tenencia ilícita de armas, un delito que se castiga con tres años de prisión, y se le ha impuesto una multa de 200.000 dólares.

En manos de la juez

Ahora corresponde a la jueza encargada del caso en el tribunal de Chesapeake (Virginia), Jane Roush, decidir si acepta la recomendación cuando emita su sentencia, algo que ha anunciado para el próximo 10 de marzo.

En Virginia es muy poco frecuente que un juez no acepte las recomendaciones del jurado, por lo que al parecer Malvo escaparía del sino que se cierne sobre su mentor, John Allen Mohamed, para quien otro jurado sí ha recomendado la pena capital.

Mohamed, ex soldado en la guerra del Golfo en 1991, está a la espera de que el juez se pronuncie sobre su sentencia el próximo febrero después de que se viera su caso el mes pasado.

En el caso de Malvo, el jurado ha decidido aceptar, al menos parcialmente, los argumentos de que el muchacho -que tenía 17 años durante los sucesos de los que se le culpan- estaba demasiado influido por Mohamed, de 42 años, que se había convertido en una figura paterna para él.

Su abogado, Craig Cooley, utilizó durante todo momento en la última fase del juicio la palabra "niño" para describir a su defendido, con el objeto de recalcar ante el jurado la juventud de Malvo.

Cooley había apelado también al espíritu navideño de los miembros del jurado para pedirles compasión y generosidad en sus deliberaciones. El abogado llegó incluso a citar la letra en inglés del villancico "Noche de Paz" para asegurar al jurado que Malvo encontraría la "gracia redentora" a pesar de sus crímenes.

En sus deliberaciones, el jurado decidió que el muchacho había cometido unos crímenes inhumanos y de carácter especialmente vil y podría repetirlos en un futuro, por lo que representa un peligro público. La decisión del jurado fue recibida con desagrado entre los familiares de las víctimas.