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La fiesta del año

Celebrar la Nochevieja en Tenerife ofrece tantas posibilidades como ofertas se presentan y ganas tenga cada cual. En cualquier caso, dar la bienvenida a un nuevo año no es algo que ocurra todos los días, así que esta noche, sobre todo los jóvenes, se echa el resto.
EL DÍA, S/C de Tenerife
31/dic/03 0:50 AM
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Llega la hora de la verdad. Esta noche es la fiesta que algunos están esperando durante todo el año. Casi todo el mundo tiene algo que decir a 2003 que se va y a 2004 que está al llegar. Para ello hay una variada oferta nocturna.

Fin de Año es, quizá, la fiesta más desbordante del año, y en cada casa y persona se experimenta de forma distinta. Por ello, las ofertas que se proponen para esta noche aspiran a cubrir las más variadas formas de dar el adiós a un año y entrar en el siguiente en medio de la diversión.

Hay familias que prefieren una celebración íntima, con el resto de parientes y amigos, pero también hay sugerentes propuestas, principalmente en establecimientos de hostelería, cuyos contenidos dependen mucho del precio que tengan.

Lo que es obvio es que la mayor parte de los ciudadanos estarán inmersos en pocas horas en la vorágine de la música, la bebida y el confeti, bien en un hotel de lujo, con todo incluido, bien en la propia casa, o en la de unos amigos sin soltar un euro.

Para estos últimos, la elaboración de un menú especial es de obligado cumplimiento, y seguir las campanadas a través de la televisión un rito arraigado. En Canarias, por su condición de archipiélago, las cadenas eligen cada año un escenario distinto.

También hay un amplio sector de la población que opta por salir fuera de casa esta noche, tanto para cenar como para seguir la celebración de las primeras horas. Esta opción, que sólo se puede disfrutar a base de pagar, depende mucho del lugar que se elija y va a suponer para nuestros bolsillos un desembolso que oscilará entre un mínimo de 30 euros, en restaurantes modestos, y un máximo que puede sobrepasar los 200, en algunos hoteles de cinco estrellas. En medio se sitúan las fiestas en discotecas de moda, que están en torno a los 50 euros.

Otra opción para la fiesta de Fin de Año es aquella que "casi" sale gratis, y que consiste en asistir a la multitud de bailes y actos que se organizan al aire libre a través de la geografía insular, donde los vecinos de cada municipio se dan cita en la plaza más importante de la localidad; también están los que prefieren la escapada a la naturaleza.

Una de las opciones que ha ido perdiendo protagonismo en los últimos años han sido las macro- fiestas en naves de grandes dimensiones, que por la multitud de requisitos legales que deben cumplir sus organizadores, las han convertido en casi imposibles de celebrar. Luego está quien no se pierde la ceremonia de probar los primeros churros con chocolate del año, y que coincide en la misma churrería con quien ha estado en un hotel, discoteca, sala de fiestas o restaurante.

En ese lugar confluyen las galas de una noche y los que pasan más desapercibidos, pero que en su conjunto y con igual intensidad lo han pasado muy bien.