Santa Cruz de Tenerife

Casas de la Cumbre y Catalanes, en el corazón de Anaga

Estos caseríos dispersos se sitúan a ambos lados de la carretera, con una posición central en el Macizo, y se ven desde prácticamente los cuatro puntos cardinales, lo que permite apreciar el impacto visual de las viviendas y el enorme contraste de las manchas blancas sobre el fondo verde de la laurisilva.
J. D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
24/ene/04 2:19 AM
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Alicia Hernández y Anselmo Felipe Siverio son dos jóvenes con inquietudes por su barrio, o caserío, como les gusta decir. Ocupan el cargo de presidenta y vicepresidente de la asociación Nuestra Señora de Guadalupe, que abarca como ámbito de actuación los caseríos de Casas de la Cumbre y Catalanes, en pleno corazón de Anaga, una zona "conocida para el turismo, al que se le vende, pero que poco tiene que ver con la realidad de sus habitantes". El colectivo está empezando a andar, pues se constituyó en abril de 2003.Alicia y Anselmo coinciden en afirmar que ser de Anaga marca el carácter: "Se nota dónde estamos desde en algo tan cotidiano como tirar la basura o de la cadena del wáter, hasta en tener que hacer una fotocopia en La Laguna. Pero estamos orgullosos de ser anaguenses".

En la zona se conservan todavía actividades agrícolas y ganaderas. Un cúmulo de factores que forma una manera de ser "noble, pero al mismo tiempo desconfiada porque a veces se nos trata de forma discriminatoria".

En una zona ya de por sí complicada por la orografía y con muchas personas mayores o con escasa movilidad, el transporte público resulta clave. Los residentes reconocen una gran mejora desde que Titsa absorbió el servicio. La línea va de El Bailadero a La Laguna y viceversa, y la única pega está en los horarios, ya que las guaguas no pasan con la regularidad que requieren los escolares de la zona o las personas que deben trasladarse por motivos de salud. El proyecto para el futuro pasa por pedir que, sobre todo en verano, se complete la circunvalación de Anaga uniendo por allí las terminales de Santa Cruz y La Laguna. La asociación de vecinos pide también la construcción de cinco marquesinas para poder resguardarse de las condiciones climatológicas, que suelen ser adversas casi todo el año.

El único lugar de reuniones es el local social, ya que no hay centros juveniles o para la tercera edad. Esa sede la comparte la asociación con otra, El Til.

El nombre se debe a la advocación del barrio a la virgen de Guadalupe, cuyas fiestas, que han ganado auge en los últimos años, se celebran la primera quincena de septiembre, con procesión incluida.

El local social tiene dos plantas y está pegado a la iglesia. Ha sido amueblado por los propios vecinos y en el piso bajo está el salón de actos, así como una biblioteca y dos baños. Allí se realizan las actividades y asambleas. Arriba, el espacio es más pequeño y se ubican las oficinas, donde se realizan los trámites administrativos para los casi 90 socios, entre los que se incluyen los denominados como colaboradores.

Las últimas actividades tuvieron lugar en Navidad y Fin de Año, aunque ahora está todo parado tras la celebración la semana pasada de la asamblea ordinaria. En perspectiva hay una serie de proyectos, entre los que destacan las charlas y conferencias, sobre todo del entorno, el Parque Rural, "porque mucha gente de aquí no sabe lo que es o le tiene, en cierto sentido, miedo. Queremos que el vecino esté informado en todo momento. También de cara al verano intentaremos retomar lo que ya tuvimos, como el salto del pastor. Además, tenemos pensado traer alguna murga por Carnavales. Pero lo más importante es incrementar la participación vecinal".

Otras reivindicaciones vecinales son la mejora general en infraestructuras, haciendo hincapié en temas como, por ejemplo, el soterramiento del tendido eléctrico; el abasto de aguas y recogida de residuos sólidos, pues pagan igual tarifa que en Santa Cruz, la regularidad del servicio "deja mucho que desear" y escasean los contenedores; la mejora en las comunicaciones, como el buen funcionamiento de las líneas telefónicas o el acceso a internet, que no existe, así como instalar cabinas públicas; el alumbrado público, pues hay zonas que carecen del mismo; muros de contención en caso de arrastre por la lluvia; medidas de seguridad en la pista de Guañacas; facilidad para adquirir viviendas sociales en la zona o la remodelación del local social en cuanto a mobiliario y dotación de medios.

Identidad y radar

Catalanes es un núcleo unido a Casas de la Cumbre, que ocupa el centro de la Cordillera. El principal problema allí son los accesos a las viviendas, porque no están asfaltados. Además, no hay alcantarillado, lo mismo que en el caserío principal. Los dirigentes vecinales consideran, por otro lado, que "hay un agravio comparativo entre los habitantes de Anaga, a los que se les complica cualquier trámite, incluso fabricar en su propiedad por la legislación del Parque Rural, y los que se permiten el lujo de arrasar con una zona protegida para construir un radar como pasa en Taborno. Existe el llamado derecho de compensación por ello, pero en esta zona no se ha visto nada". Además, "hay dos Anagas, la de los barrios que han recibido inversiones y la de los olvidados, donde no se ha visto un euro, y eso se refleja en la lucha contra el radar, que sigue viva (Alicia es presidenta de la plataforma), aunque en otro momento del proceso, más tranquilo".