Santa Cruz de Tenerife

Educación confirma el cierre del colegio del caserío de Taborno

El Consejo Escolar, el Ampa e incluso el Pleno del ayuntamiento habían solicitado que la medida, propiciada por el escaso peso demográfico de la zona, fuera aplazada durante un curso para la adaptación de los niños.
EL DÍA, S/C de Tenerife
2/jul/04 19:01 PM
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El colegio Manuel Borguño del caserío de Taborno, en Anaga, será definitivamente cerrado el próximo curso, según la decisión tomada por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. La medida era esperada tanto por los responsables del propio centro como por los padres. No obstante, dentro de una línea de diálogo, y comprendiendo el razonamiento de que con sólo los tres niños previstos para la matrícula del próximo curso era imposible mantener el centro, desde el Ampa, el Consejo Escolar y la dirección se planteó la posibilidad de alargar la actividad un curso más para propiciar la adaptación de los escolares al cambio.

Incluso el Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz, haciéndose eco de una moción presentada por el PNC, aprobó por unanimidad unirse a la petición que ahora se ha visto denegada y superada por la cruda realidad "burocrática".

El Grupo Municipal Nacionalista lamentó ayer en un comunicado "el cierre del Colegio Público Manuel Borguño, ubicado en Taborno", y recordó que el PNC solicitó el pasado 28 de mayo a través de una moción que las puertas del centro se mantuviesen abiertas un año más, para así minimizar los efectos que podían producir en los alumnos el traslado a otros centros escolares.

También en ese pleno se acordó crear una comisión que estudiase la situación de las escuelas unitarias de Anaga, comisión que todavía no ha realizado su primera reunión y de la que el Grupo Municipal Nacionalista espera un acuerdo unánime para que el resto de centros de la zona sigan funcionado con total normalidad y que no corran el riesgo de ser cerrados. El PNC estima que se ha cerrado el Colegio de Taborno "porque el ayuntamiento no se ha implicado lo suficiente y no ha considerado este caso como prioritario".

La concejal del PNC y representante del Consejo escolar del colegio de Taborno, Odalys Pa-drón, se comprometió con el centro a que si el colegio Manuel Borguño era cerrado el próximo curso intentaría mantener abierta el aula escolar como centro cultural de la zona, un lugar donde los niños pudiesen acudir a realizar sus actividades extraescolares o ser utilizada como biblioteca por los vecinos del barrio. Mantener abierta este aula, aseguró Padrón, "permitirá a los vecinos la conservación del lugar y de sus caseríos, y que Taborno no se convierta en un pueblo fantasma".

Lo único cierto es que cuando un colegio se cierra es una tragedia para la zona, y más todavía tratándose de núcleos rurales con especificidades tan singulares.