dejó a Rafael Amargo, director de la Gala, con dos palmos de narices cuando se había anunciado su actuación en la gala. Desde muchos minutos antes de su salida, el público clamaba por una murga o una comparsa. Llegó la murga ganadora y en una demostración de su esencia trónica, siendo la voz del pueblo, dijeron no identificarse con la gala y emplazaron al público a verlos cantar en la calle. Y con la misma pusieron rumbo a su local. A la derecha, una componente de Cariocas, la única comparsa que actuó como tal, pues Danzarines salió como parranda, sin disfraz ni baile. Junto a estas líneas, Lucrecia al dar el veredicto del jurado.© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD