TACHI IZQUIERDO, Tenerife
El equipo formado por el profesor titular de Historia Antigua (Egiptología) del Departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna, Miguel Ángel Molinero, y las tres estudiantes de doctorado Milagros Álvarez Sosa, Noemí Delgado Corona y Lucía Elena Díaz-Iglesias Llanos contribuirá, a partir de la próxima semana, a seguir arrojando más luz sobre la tumba de Harwa, el alcalde de Tebas, que constituye el recinto funerario privado más grande de Egipto en el momento en que se construyó, con una superficie de 4.500 metros cuadrados.
Fue construido en el año 700 a. C., "un momento muy tardío de la historia egipcia y muy poco estudiado, porque se consideraba un periodo que no era tan importante, porque Egipto había dejado de ser la potencia única", señaló Molinero. Explicó que, sin embargo, en la actualidad "este periodo está generando un gran interés", porque, "si bien no es el Egipto más conocido, si es el que sirve de transición a otras civilizaciones, entra en contacto con otros pueblos y da a conocer su cultura y recibe las influencias exteriores".
El profesor de la ULL señaló que es una etapa donde se produce una simbiosis muy particular, "y, en concreto, nosotros estamos excavando la tumba del alcalde de Tebas en un momento en el que Egipto, por primera vez, es conquistado por una potencia africana, que es la sudanesa".
Pese a la proliferación de investigaciones en diferentes yacimientos aún quedan cosas por descubrir, pues "hay periodos que no se han estudiado o algunos en los que no se ha profundizado", puesto que las expediciones "se han centrado en los periodos más impactantes, cuando Egipto está unificado, formando un gran estado que tiene una gran influencia sobre el exterior y que lleva a cabo numerosas conquistas".
Así, el profesor de la ULL señaló que "se ha desatendido mucho las etapas de transición y aquellas en las que Egipto ya no tiene tanta trascendencia mundial", pero en las que, sin embargo, "conserva su propia cultura y actividad". Este periodo de la historia, según Molinero, "se caracteriza por una simbiosis muy curiosa de innovación y tradición, pues sigue la evolución en la arquitectura, sus creencias y modo de vida, pero, al mismo tiempo, recupera tradiciones antiguas que se ponen al día".
La investigación de la tumba donde la próxima semana trabajará el equipo de la ULL se inició hace diez años, pero dada su dimensión el profesor Molinero estima que "el proceso de excavación se prolongará unos cinco años más".
Hasta ahora, los trabajos se han centrado en el descubrimiento general de la estructura, para continuar en la actualidad con el patio, que tiene un tamaño de 20 por 20 metros. Luego están los pozos subterráneos, con la excavación del más grande, "donde se suponía que estaba el sarcófago de Harwa, pero no ha aparecido allí. Ahora quedan por descubrir otros 14 fosos funerarios", indicó.
En esta excavación hay 10 países implicados, pero la parte que le corresponde al equipo de la ULL "es la de epigrafistas: los encargados de copiar los textos". La dirección y el primer grupo es italiano, mientras que los estudios arqueológicos corresponden a Eslovenia; los arquitectónicos, a los austriacos, y los de restauración a los franceses. La contribución del equipo que dirige el profesor Molinero consiste en "establecer la interpretación que hay que dar a la tumba, porque los textos los copiamos y estudiamos nosotros", una aportación que es "fundamental" para la excavación, "porque orienta al resto de los equipos que trabajan en ella".
Miguel Ángel Molinero dijo que todos los avances que se generan forman parte de la reconstrucción de un proceso paralelo entre lo que se descubre con la excavación y lo que se interpreta con la reconstrucción de los fragmentos de las paredes, que van orientando sobre los que se está estudiando.
Molinero calificó de "proceso complejo" la labor en la tumba de Harwa, pues abarca una superficie de 4.500 metros, en los que "no hay que olvidar que a lo largo de la historia no sólo ha sufrido las condiciones geográficas y climáticas, sino los saqueos, por lo que las paredes están en el suelo". A partir del próximo lunes empezará una aventura de seis semanas, en las que a pesar de la dureza y las condiciones de trabajo, se genera la satisfacción de ser una parte esencial en el descubrimiento de una parte importante de la historia de la humanidad.
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