Moscú, EFE El partido oficialista Rusia Unida arrasó en las elecciones regionales celebradas el domingo en 14 de las 88 entidades federadas del país, en una jornada que según la oposición estuvo plagada de irregularidades, y sobre cuya transparencia expresó dudas incluso alguna autoridad.
De acuerdo con resultados todavía preliminares, Rusia Unida obtenía la mayoría absoluta de los sufragios en nueve de catorce regiones y no fue la fuerza más votada en una sola entidad federada, el territorio de Stávropol, donde quedó en segundo lugar, tras la también formación oficialista Rusia Justa.
Pero aún así, según explicó hoy el presidente de la Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia, Alexandr Veshniakov, Rusia Unida tendrá probablemente el control de la asamblea legislativa de Stávropol, pues sus candidatos lideran en los distritos mayoritarios.
Veshniakov resaltó en rueda de prensa que la eliminación de la casilla "Contra todos los candidatos" y del mínimo de participación necesario para validar los comicios no influyó en la abstención.
Según datos de la CEC, en los comicios de ayer participó en promedio el 39,14 por ciento del censo electoral, 1,6 puntos porcentuales más que en las elecciones pasadas.
El presidente de la Duma o Cámara de Diputados y líder de Rusia Unida, Borís Grizlov, se mostró satisfecho con los resultados de su formación, que se había propuesto como objetivo mínimo la obtención del 45 por ciento de los votos.
Grizlov, autor de la célebre frase de que "el Parlamento no es lugar para debates", desestimó las acusaciones de que a Rusia Unida se le favoreció en comicios al afirmar que "siempre hay irregularidades: lo que hay que hacer es dejar constancia de ellas y evitarlas en las próximas elecciones".
"Nunca antes hubo unas elecciones tan sucias", denunció el líder Partido Comunista de Rusia, Guennadi Ziugánov, cuya formación disputaba con la debutante Rusia Justa el segundo lugar en las elecciones regionales.
Ziugánov afirmó que "todo lo sucio y grosero que ha sido inventado sobre el asfalto de Moscú ha sido arrojado a las regiones".
"Comicios sin reglas", tituló hoy el diario Védomosti, que resaltó que las elecciones "transcurrieron en medio de escándalos, fraudes y propaganda masiva, prohibida por la ley en el día de la votación".
El líder del ultranacionalista Partido Liberal Democrático, Vladímir Yirinovski, se quejó de que las autoridades emplearon "todos los recursos administrativos" para favorecer a Rusia Unida y a Rusia Justa, formación creada hace cuatro meses y que dirige el presidente del Consejo de la Federación o Senado, Serguéi Mirónov.
"En las elecciones a la Duma de diciembre próximo vamos a disputarle el primer puesto a Rusia Unida", dijo hoy Mirónov, hombre de confianza del presidente ruso Vladímir Putin, que posiciona su partido de reciente creación como de centroizquierda.
La opositora Unión de Fuerzas de Derecha (UFD), consiguió un importante avance en comparación con las legislativas de 2003, cuando no pudo mantener su representación en la Duma al no superar la barrera del 5 por ciento de votación.
Aunque ese mínimo fue elevado al 7 por ciento, la UFD conseguía acceder a las asambleas legislativas de al menos cinco de las nueve regiones en las que presentó listas de candidatos.
La UFD presentó una denuncia por irregularidades en la provincia de Moscú, donde con el 98,81 por ciento de votos escrutados, obtenía el 6,98 por ciento de los votos.
Para el partido liberal de oposición Yábloko las elecciones de ayer fueron una jornada negra: no consiguió escaños en las asambleas legislativas de ninguna de las cuatro regiones en las que presentó candidatos.
En San Petersburgo, la segunda ciudad de país y principal baluarte electoral de Yábloko, la lista de esta formación fue eliminada de las papeletas por orden judicial.
Según el líder de Yábloko, Grigori Yavlinski, la antigua capital imperial rusa ha sido usada como "un polígono para ensayar una elección sin elección".
"No se ha conseguido que las elecciones sean totalmente limpias. Creo que se necesitará tiempo para que lleguemos a elecciones limpias, civilizadas", admitió en vísperas de los comicios Valentina Matvienko, la gobernadora de San Petersburgo.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD