EFE, katmandú
España se ha convertido en uno de los países que más recurren a la adopción de niños nepalíes, un proceso que ha generado el crecimiento "desafortunado" de una "industria" de las adopciones tanto en Nepal como en otros países, según UNICEF.
España ha sido uno de los 14 países presentes en el I Congreso Interestatal sobre la adopción, que terminó ayer en Katmandú con la preocupación de los expertos por las irregularidades que rodean los trámites en muchas naciones y la petición expresa al Gobierno nepalí de que garantice una mayor transparencia.
"La falta de educación y la ineficacia, sobre todo en los países de origen, unido a las perspectivas de obtener ganancias financieras, han disparado el crecimiento desafortunado de una industria alrededor de la adopción", afirmó UNICEF en un comunicado.
En Nepal, un país donde un 40 por ciento de la población vive en situación de pobreza, los padres tienen a menudo la tentación de separarse de sus hijos y dejarlos en uno de los 500 orfanatos que existen en Katmandú.
Los padres piensan que, además de tener una boca menos que alimentar, sus hijos tendrán cuidados e irán a la escuela.
Sin embargo, los orfanatos son gestionados por empresarios que, en nombre de la "caridad social", recolectan donaciones de particulares y organizaciones del extranjero, sin que existan datos para saber qué porcentaje de las ayudas repercute en los niños y qué cantidad sirve para hacer negocio.
Según datos de la ONG Niños Nepalíes, unos 30 orfanatos se dedican además a la tramitación de adopciones, un proceso en el que las parejas interesadas se enfrentan a un largo proceso burocrático que, con mucha suerte, dura varios meses.
En el caso español, el papeleo comienza con una visita de la pareja a la Administración Pública, para obtener un certificado que pruebe su salud física y mental.
Con ello, la pareja debe acudir a uno de los agentes gestores, quienes, previo pago de una tarifa, les ponen en contacto con un homólogo nepalí encargado de establecer una conexión con los orfanatos. Y en este punto, el proceso será más rápido o más lento en función del dinero que uno quiera gastar.
"Oficialmente, una persona tiene que pagar 300 dólares a una organización semigubernamental que trabaja por la salud de los huérfanos", dijo el portavoz de Niños Nepalíes, Upendra Kushari, "pero los mediadores piden dinero por sus servicios y los orfanatos piden donaciones".
El pago, según una fuente fiable que pidió el anonimato, puede llegar a alcanzar unos 20.000 dólares, entre tasas de servicios, donaciones a orfanatos y sobornos.
En el caso de los agentes gestores con respecto a España, la cantidad ronda, de acuerdo con esta fuente, unos 11.000 dólares, aunque la directora general de la Familia y la Infancia, Amparo Marzal no quiso confirmar el montante, pero dijo que, cada año, unos 5.000 niños son adoptados en España, "la mayoría de ellos procedentes de Rusia o la China". Marzal precisó que unos 50 proceden de Nepal.
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