EFE, Madrid
El temporal de frío, viento y nieve en la Península que mantiene bajo alerta a seis Comunidades Autónomas del norte y que coincide con el inicio de la primavera, causó ayer problemas de tránsito, arrastró coches y dejó sin colegio a más de 5.000 niños, aparte de inundar poblaciones.
La dirección general de Protección Civil y Emergencias mantiene la alerta por fuertes vientos y nevadas en cotas bajas en Asturias, Cantabria, Navarra, País Vasco y Castilla y León, a las que ayer se añadió La Rioja.
Hasta anoche estaban cortados al tráfico 23 puertos de montaña a causa del temporal que afectaba a la mitad norte de la Península y que se espera continúe hoy.
En Cantabria, la nieve en cotas muy bajas dificultó el acceso a la meseta por tren y por carretera, dejó a 300 niños sin colegio y provocó pequeñas inundaciones.
Una de las principales vías de comunicación de Cantabria con la meseta, las Hoces de Bárcena (N-611), quedó ayer bloqueada al tráfico y atrapó a decenas de camiones hasta que les abrieron paso las máquinas quitanieves; la circulación quedó restablecida por la tarde, aunque sólo para vehículos con cadenas.
La nieve obligó a Renfe y Feve a cambiar por trenes de tracción diesel los trenes eléctricos para poder mantener el servicio. Además, el desbordamiento del río Pas causó inundaciones.
En Castro Urdiales, las olas rompieron el cable de anclaje de uno de los carros varaderos de la rampa de San Guillén, de más de cinco centímetros de grosor.
Las olas arrastraron vehículos que arrancaron varios metros de barandilla y que llenaron de arena la carrera que une el casco urbano con el barrio de Cotolino.
Inundaciones
La lluvia causó inundaciones en Santander y la suspensión de la circulación ferroviaria entre Vitoria y Miranda de Ebro, y entre Burgos y Alsasua, aparte de ser cancelados tres vuelos con salida de San Sebastián y seis de Pamplona, donde se desviaron otros dos.
En Palencia, los 500 camiones retenidos en la carretera N-661, en Aguilar de Campoo, y los 300 parados en la autovía A-62, en el área de Quintana del Puente, por la nieve, reemprendieron esta tarde la marcha.
El pueblo de Salcedillo, de unos 30 habitantes, que ayer amaneció aislado por carretera, recuperó la normalidad al mediodía.
En Burgos, las principales carreteras recobraron la normalidad a lo largo del día, y a las 14:00 horas no había camiones retenidos en las calzadas; por la mañana, se cerró la AP-1 y hasta 1.500 camiones se acumularon en áreas de descanso y en los arcenes de las autovías.
La Guardia Civil trató de paliar la acumulación de camiones con circulación prohibida mediante convoyes organizados acompañados de maquinas quitanieves.
Aunque continuaban las dificultades en tramos de carreteras hacia Cantabria, las retenciones de vehículos pesados en áreas de descanso del eje Madrid-Irún y de la carretera de Valladolid remitieron a medida que estas vías se fueron despejando.
La Rioja ha sido declarada zona de emergencia ante el riesgo de que continúen las persistentes precipitaciones de nieve, y en el Pirineo catalán la nieve provocó el cierre a la circulación del puerto de la Bonaigua, la puerta de entrada a la Vall d'Aran (Lleida), y la obligación de cadenas en una docena de carreteras.
En Castilla y León, el temporal dejó hoy sin clase a más de 4.700 alumnos, la mayoría en la provincia de Burgos; y en Navarra, en otros dos colegios tampoco se pudo dar clase.
En las carreteras vascas, la nieve causó problemas y se prohibió transitar a los camiones en sentido Burgos, y se produjeron el desbordamiento de la ría de Bilbao e inundaciones.
La autopista AP-15, que une Pamplona con San Sebastián, también se cerró a los vehículos pesados.
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