A nadie se le escapa que hay una lucha en la caza de la isla de Tenerife. Es cierto que existe, pero es una lucha entre quienes defienden la justicia, la democracia y la igualdad frente a otra opción anclada en el fundamentalismo heredado de la dictadura y la opresión hacia los cazadores que han tenido una singladura de 25 años en la isla de Tenerife, ¿o es que éstos ahora han cambiado de la noche a la mañana?.
En Tenerife para mantener esta situación anclada en el pasado se recurría a mantener una serie de sociedades que desde su creación tenían al frente, sin respeto a sus estatutos y sin realizar procesos electorales, a quienes juraban fidelidad perpetua para mantener al líder en su poltrona. La otra solución era pasarse de unas manos a otras el cargo de presidente en una reunión de amigos.
Cuando al fin se consigue el cambio de la Ley Canaria del Deporte y cuando se adquieren informaciones sobre la gestión de la Caza Controlada, se descubren presuntos actos delictivos y se entablan las correspondientes denuncias en donde corresponde.
El templo infranqueable se pone a temblar y parece desmoronarse. Llaman a filas a todos los feligreses e incluso consiguen tentar y fichan a uno de nuestros líderes, que con anterioridad clamaba al cielo ante las injusticias de antaño, supuestamente a cambio de compromisos de poder o de no se sabe qué.
Ante estas denuncias, el Cabildo de Tenerife corta por lo sano y en principio no quiere renovar la Gestión de la Caza Controlada al Consorcio de Cazadores de Tenerife, entidad a la que abrió un expediente sancionador y sancionó por graves incumplimientos del Contrato. Aquí comienza el verdadero calvario para el sistema.
Todos los cazadores y sociedades afectadas se ponen a trabajar y consiguen un principio de acuerdo común que es estropeado por la ambición de unos personajes Éstos no aceptan el juego democrático y se alían al poder establecido anterior y traicionando a quienes les habían dado su confianza. Pero las elecciones en las federaciones ponen a cada cual en su sitio y tras una paliza electoral no se rinden y ponen su objetivo en dominar la Caza Controlada, que es quien gestiona la actividad de campo, y mueve unos 10.000 aficionados en la Isla. Intentan convencer a los técnicos del Cabildo para que el concurso se haga a su manera, señalando como única forma la suya, la que habían heredado de una Federación Insular que a tres meses de su relevo está en plena auditoria contable, con la que se aclararán las causas de desaparición de los libros de contabilidad, patrimonio federativo y otras muchas cosas.
El Cabildo de Tenerife, al fin, convoca el concurso poniendo como condición de adjudicación la agrupación del mayor número de federados y, además, la renovación de las juntas directivas de aquellas sociedades que tenían vencidos sus mandatos. De pronto, sin que nadie supiera como, aparecen procesos electorales convocados unos en una paellada y otros en supuestas asambleas, sin calendarios electorales y en una situación curiosa como esta.
El Club de Caza El Podenco convoca correctamente unas elecciones y una vez superados los plazos legales sólo hay una candidatura que es proclamada ganadora. Pero he aquí que el presidente anterior, presuntamente con la intención de que este club no participe en el concurso, no comparece para firmar el traspaso de mandato. Esto se pone en conocimiento de las autoridades deportivas de la DGD, y se soluciona ante la Junta Electoral y ante el Registro de Entidades Deportivas, les salió mal la jugada.
Antes de cerrarse el plazo del concurso de adjudicación, desde la opción renovadora, que ganó las elecciones federativas y que presentaba el Consorcio de Gestión Cinegética de la Isla de Tenerife, se intenta llegar a un acuerdo para poner fin a la lucha, poniendo como condición que todos aquellos dirigentes de ambos grupos del pasado dejasen paso a nuevas personas para evitar los roces y nuevos enfrentamientos personales. Estas negociaciones, mantenidas con varios intermediarios -unos técnicos del Cabildo y otros políticos- no dan resultado pues desde el mal llamado Nuevo Consorcio de Cazadores de Tenerife, que no es otro que el heredero del anterior aunque le cambien el nombre, no quieren negociar pues pensaban que ya lo tenían todo amarrado y ganado. Se equivocaron, les salieron mal las cuentas y en el Concurso presentó mayor número de federados el Consorcio de Gestión Cinegética de la Isla de Tenerife. Desde esta opción, ganadora del Concurso según las bases, se ofrecen ahora unos Estatutos integradores para todas las sociedades de cazadores de Tenerife y un reglamento de régimen interno que completa y regula la actividad de gestión. En este consorcio han tenido y tienen las puertas abiertas todas las sociedades que cumplan las condiciones del artículo 39 de la Ley de Caza, como se dice en el Concurso, y que sean por tanto consideradas "colaboradoras del Cabildo de Tenerife".
Quienes han optado por ir en otra agrupación no van a ser excluidas de la gestión de la caza, pero sí tendrán que demostrar, fehacientemente, que reúnen las condiciones impuestas por el Cabildo y por estos Estatutos aprobados en asamblea.
Todo lo que se ha publicado en la prensa por Ramón Delgado, ex secretario de la Federación de Sociedades, cesado del cargo por su conducta antidemocrática y la falta de respeto a los acuerdos de la asamblea son visiones de revanchismo, actitudes de perdedor y opiniones personales tergiversando los hechos. Si el Nuevo consorcio de Cazadores de Tenerife representa los ideales que él dice y que son comunes con la otra opción, ¿cómo es que no han negociado y se han integrado a la gestión, única opción para la Caza Controlada?
Si este nuevo consorcio tiene la mayoría de cazadores federados como dice él ¿cómo es que no han ganado el Concurso de Adjudicación? y ahora recurren a la piedad y al intento de influencia política. ¿Cómo puede decir Ramón Delgado que tienen más del 70 % del terreno de la caza controlada?, ¿consideran que si una sociedad está ubicada en un municipio, ello significa que tiene la propiedad de los terrenos de los demás ciudadanos?, ¿los cazadores de las sociedades que dicen pertenecer a ese nuevo consorcio han tenido la oportunidad de dar su opinión, o como siempre el grupo de amiguetes que están en cargos directivos se atribuyen no sólo su representación sino su opinión?.
Dicen tener más de 20 sociedades de cazadores, en su nuevo consorcio ¿cómo es que sólo presentaron 8 sociedades al concurso?, ¿cómo es que desde una de esas 8 sociedades se duplicaron licencias federativas a cazadores de otras sociedades, en muchos casos sin conocimiento ni consentimiento de los interesados para reunir los 60 deportistas que exigía el Cabildo y engañar con el consentimiento de la anterior Federación Insular, a la Federación Española y al Cabildo de Tenerife?, ¿cómo es que de las ocho sociedades presentadas, cuatro de ellas solicitaron hace sólo unos días cambios de juntas directivas que, supuestamente, ocurrieron, en algún caso hace más de tres años y sin conocimiento de los socios de dichas sociedades?
Ahora se trata de confundir al cazador, Ramón Delgado, usted sabe que el concurso lo ha ganado el Consorcio de Gestión Cinegética de la Isla de Tenerife por mucho que trate de patalear y confundir al cazador. Usted sabe que los puestos de trabajo del personal están garantizados, sabe que no tienen la mayoría de cazadores federados, sabe que las sociedades no poseen el 70 %, ni el 10 %, ni siquiera el 1% del terreno cinegético,. sabe que han perdido el concurso, pero a pesar de todo, usted también sabe que tienen las puertas abiertas, de todo corazón, en el Consorcio de Gestión Cinegética de la isla de Tenerife, porque los cazadores de Tenerife no tienen culpa de lo que ustedes piensan y hacen. Aquí se recibirán a todos los cazadores y sociedades con los brazos abiertos, sobre todo a los que quieran trabajar por la caza y por los cazadores, como ha sido siempre nuestro lema.
¿Cuándo se ha visto, que el presidente del Cabildo, máxima autoridad insular, convoque a ganadores y perdedores de un concurso de licitación?, ¿van ustedes a poner también en peligro el cargo de Ricardo Melchior por conseguir ganar un concurso perdido en la licitación?
Aquí queda, como siempre ha estado, nuestro sincero ofrecimiento de unión sin rencores ni tergiversaciones personales, pero eso sí, con la verdad por delante.
*Presidente de la Asociación de Cazadores Los Chicharreros de Santa Cruz de Tenerife .
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD