JORNADA, S/C de Tenerife
Los testimonios de José Antonio Culebras y Pablo Sicilia son suficientemente válidos para pulsar el estado de desconcierto que vive la plantilla del Tenerife por la reiteración de errores defensivos que están derivando, principalmente, en la pérdida de partidos fuera de casa. No es que ellos sean los únicos responsables de los fallos que suele cometer el equipo cada vez que trata de destruir acciones a balón parado, pero sí viven de cerca unas jugadas que van camino de convertirse en su obsesión.
Después de que en La Condomina se repitiera "la misma canción", Culebras ha llegado a la conclusión de que "debemos abogar por buscar cordura y soluciones, porque estamos teniendo dificultades a la hora de solventar las jugadas de estrategia; y eso es algo que hay que arreglar de raíz". Y aquí incluye la conveniencia de no cometer "faltas innecesarias" cercanas al área que tanto están perjudicando al conjunto chicharrero.
La receta del central manchego pasa por aumentar "la concentración" y por elevar "la tensión al máximo". Eso sí, opina que "no podemos crear una psicosis ni pensar que los partidos fuera de casa van a ser siempre interminables, sino asumirlos y mantener la tensión durante los noventa minutos; ese es el compromiso de cada jugador para que no suceda lo mismo".
José Antonio admite que esta secuencia de despropósitos y derrotas a domicilio "merma un poco la confianza", aunque insiste en "cambiar la lectura y olvidarnos de que llevamos mucho tiempo sin ganar fuera de casa". De hecho, tiene claro que "esto no puede convertirse en una obsesión", y añade que "el equipo no lo está haciendo mal, pero debemos corregir algunos detalles".
Por su parte, Pablo Sicilia está seguro de que los únicos responsables de los despistes que le costaron al Tenerife los tres puntos ante el Ciudad de Murcia son los futbolistas. Según el grancanario, "debemos estar más atentos y concentrados en ese tipo de acciones. Ahí, el míster no tiene culpa. Son acciones puntuales, en las que se requiere la máxima atención".
El zaguero no ha dejado de darle "vueltas" a las jugadas en las que el Tenerife se muestra más vulnerable, y opta por ser "autocrítico", pues sabe que esa es la mejor manera de "intentar corregir los errores". Reflexionando acerca del encuentro más reciente, Pablo aún no se explica cómo pudo perder el Tenerife en La Condomina, donde "lo tuvimos el partido prácticamente controlado, pero en diez minutos se nos escapó". Con todo esto, confía en que el Tenerife consiga alcanzar cuanto antes su meta: "Estamos a tres puntos del descenso, pero dependemos de nosotros mismos y hay que seguir con la línea de casa. El objetivo es ganar al Polideportivo Ejido y esperar que la afición nos apoye para sacar este partido adelante".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD