Su ponencia consistió en hacer un resumen de los diferentes sistemas de cultivo y las infinitas variedades en sus principales zonas de cultivo: arbequina: Lérida y Tarragona; picual: Jaén y limítrofes; cornicabra: Toledo y Ciudad Real; manzanilla: Sevilla; lechín: Sevilla y Granada; empeltre: Valle del Ebro, Tarragona y Rioja; farga: Castellón, Valencia, Tarragona y Teruel; gordal: Sevilla; hojiblanca: Córdoba y Málaga; blanqueta: Valencia y Alicante...
Se hizo especial hincapié en el proceso de elaboración del aceite y sus diferentes fases; larecolección a través de las técnicas del peinado, el vareo o gracias a cosechadoras para sistemas de conducción en superintensivo. El transporte en el menor tiempo posible, en recipientes higiénicos y evitando volúmenes elevados para no sufrir aplastamientos del fruto y posibles oxidaciones no deseadas. La limpieza, separando hojas, brotes y ramas. El almacenaje, intentando que sea lo más corto posible.
La molturación, que consiste en la trituración de la aceituna pudiendo emplear diferentes métodos; molinillos de martillo o molinillos de discos, reservando las piedras, como comentó Germade, para los museos. El batido, técnica en la que se aplica movimiento (no más de 75 min.) y una temperatura inferior a 30ºC (lo que entendemos como primera presión en frío).
Con el centrifugado y la decantación, logramos separar el aceite de los otros elementos que componen la aceituna.
Se abordaron temas tan interesantes como la clasificación de los aceites; aceite de oliva virgen extra, con una acidez inferior a 0,8º, aceite de oliva virgen fino entre 0,8 y 2º , el aceite de oliva virgen lampante (no comestible) con una acidez superior a 2º y procesada como la inmensa mayoría de aceites que llegan a nuestras manos, con una tratamiento químico de refinado.
En la segunda parte de la ponencia pudimos catar y comparar diferentes tipos de aceites; arbequina, picual, hojiblanca...
Utilizando la ficha oficial de cata del C.O.I. (Comité Oleícola Internacional), descubriendo aromas a fruta verde o madura, almendrados, hierba verde, aromas a tomate procedentes de aceitunas con maduración adelantada, menta, higuera...
Se valoró el equilibrio gustativo entre el amargo, el picante y el dulce, así como su complejidad, equilibrio y persistencia.
Sin duda, como el vino, un producto agrícola rebosante de matices y sensaciones.
¡Salud!
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