EFE, Almería
Los ocho guardias civiles imputados por la muerte de Juan Martínez Galdeano, el 24 de julio de 2005 en el cuartel de Roquetas de Mar, y cuyo juicio quedó ayer visto para sentencia, se enfrentan a penas de prisión de entre 13 y cincuenta y dos años y medio.
Así se desprende del trámite de informes de las partes, en el que los letrados que ejercen la defensa de los agentes reclamó la absolución.
La última sesión de la vista oral arrancó con la exposición de conclusiones por parte de Jaime Sanz de Bremond, letrado de la acusación popular, que imputó al teniente José Manuel Rivas, al mando del cuartel cuando murió Galdeano, un delito de tortura con atentado grave a la integridad moral, al considerar que actuó "con ánimo de castigar" al hombre que lesionó a tres agentes.
Ahondó en que ese "ánimo de castigar" y el que Rivas "lo hiciera de hecho" son elementos para tipificar lo sucedido como delito de torturas, por el que reclama cuatro años de prisión y diez de inhabilitación absoluta.
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