"Estamos trabajando estrechamente con la Autoridad Palestina y buscamos urgentemente información de ésa y otras fuentes", dijo un portavoz del primer ministro británico, Tony Blair.
El portavoz oficial habló después de que la BBC informara hoy de que sigue sin poder confirmar el presunto fallecimiento de Johnston anunciado este domingo por una organización palestina.
En un breve comunicado, la BBC señaló que aún no tiene "verificación independiente" de la supuesta muerte del periodista.
"Continuamos muy preocupados por su seguridad y demandamos una clarificación urgente de las autoridades palestinas y británicas", afirmó el ente público.
"Nuestros pensamientos están con la familia de Alan y pedimos a quienes lo han retenido que lo liberen ileso", concluyó el comunicado.
La nota se divulgó después de que los padres del reportero expresaran su angustia por las noticias no confirmadas sobre su asesinato.
"Estamos atravesando momentos de inquietud y desesperación. Desde lo más profundo de nuestro corazón hacemos un llamamiento a quienes puedan tener alguna noticia sobre el paradero y de cómo se encuentra nuestro hijo para que se ponga en contacto con las autoridades de Gaza", afirmaron los padres en un comunicado.
"Nuestro hijo ha vivido y trabajado con el pueblo de Gaza durante los últimos tres años para contar su historia al mundo exterior. Pedimos a todos y cada uno (de los palestinos) que nos ayuden a poner fin a esta durísima prueba", agregaron.
Una organización palestina llamada "Las Brigadas de la Yihad y el Monoteísmo" aseguró este domingo en un comunicado haber dado muerte al periodista, de 44 años y del que no se ha vuelto a saber nada desde su desaparición.
El grupo, el primero en atribuirse la autoría del secuestro, dijo haberle matado para dar mayor fuerza a su exigencia de que Israel ponga en libertad a los presos palestinos en su poder.
El día del secuestro el pasado 12 de marzo, Jonhston viajaba en un vehículo alquilado por la BBC por una calle del centro de Gaza cuando fue detenido por cuatro desconocidos encapuchados, que le obligaron a abandonar su coche y subirse a otro.
Tanto la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como las fuerzas de seguridad y el grupo islámico Hamás condenaron el suceso y han instado a los captores a poner en libertad a Johnston.
El informador, de origen escocés, se incorporó al servicio mundial de noticias de la BBC en 1991 y ha pasado las mitad de los dieciséis años transcurridos desde entonces como corresponsal en países como Uzbekistán y Afganistán.
Durante los tres últimos años, el reportero ha vivido y trabajado en Gaza, puesto que debía abandonar a finales de marzo.
Miles de personas de todo el mundo han firmado una petición en la que solicitan su puesta en libertad y centenares han enviado mensajes de apoyo al portal en internet de la BBC.
Por otro lado, los periodistas palestinos han organizado una serie de manifestaciones de solidaridad con su colega.
Un total de once periodistas han sido secuestrados en Gaza durante los tres últimos años, aunque todos ellos fueron puestos en libertad poco tiempo después, lo que hace más preocupante el caso de Johnston.
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