EL FINAL ANTICIPADO de una reunión de trabajo y un vuelo que sale tres horas más tarde, justifican el tomar un bocadillo y un zumo en la cafetería del aeropuerto de Gando, instantes que aprovecho para tomar algunas anotaciones y ojear la prensa diaria. No ha sido posible, al ser viernes, el cambio de billete, por lo que entretengo el resto del tiempo observando a los que van y vienen entre filas de asientos, máquinas de limpiar el piso y maletas pequeñas, de esas de fin de semana. Nada hace presagiar cambios en esta rutina, es un día cualquiera.
De pronto la algarabía irrumpe envuelta en bolsas del Corte Inglés y Lurueña. Debajo zapatos de tacón, voces altas, gestos ampulosos y una mesa la más próxima que es ocupada por dos señoras que se dedican a la política. Una como cargo público y la otra como su responsable de prensa. El espectáculo está servido: desde la limpiadora al camarero, pasando por los clientes de la cafetería y los pasajeros que dormitaban en los asientos próximos, sentimos la presencia de estas dos féminas que, alborozadas, disfrutaban de unas horas de asueto y frenesí. Lo del asueto se le supone por las citadas bolsas y lo del frenesí por la euforia con la que se jactaban del tiempo dedicado a las compras, ese al que tienen derecho porque no todo va a ser trabajar y, estando en Las Palmas, quién se resiste a volver a Tenerife con lo puesto, además había unas oportunidades en las rebajas, increíbles.
Lo hablaban entre sí y lo gritaban, al menos una de ellas, por el teléfono móvil, sin reparo por los que estábamos escuchando, entre ellos el camarero que aguardaba con cara de sabiduría forjada en secuencias similares, a que se tranquilizaran y decidieran qué iban a tomar. Un café, un zumo y medio de tortilla. Un menú más que suficiente para entre bocado y bocado despellejar a los políticos de su mismo partido. Todos ellos con nombres y apellidos, de manera que no había problemas para conocer el cómo y el por qué fulano prescindía de zutano en la próxima lista. Tampoco para conocer los movimientos estratégicos del cabeza de lista, el cual estaba dispuesto a tragar con tal de seguir en el poder... ¡qué falta de clase y de sutileza!, de prudencia en resumen. Hablar se habla, lo hacemos todos en mayor o menor medida, conocemos secretos de pasillos que se convierten en rumores de sociedad, hacemos cábalas con resultados que son más que previsibles. Se puede ser ácido en la crítica a una determinada gestión, pero morder la mano que te alimenta además de ser de desagradecido es de poco inteligente.
Y tal vez ese sea el problema, pues no todos los que asumen cargos públicos gozan de una buena salud cultural. Los hay, como en todos los oficios, que la universidad les ha dado el título pero no el conocimiento. Son los que se creen que saben de casi todo, permitiéndose cometer graves errores, que juzgará la historia, al no estar debidamente asesorados en la toma de sus decisiones. A eso se le llama prepotencia, lo que sumado a la imprudencia de no medir el contenido de sus discursos y al descuido con el que se manifiestan en un aeropuerto, les convierte en bombas de relojería para el sufrido ciudadano.
Me niego a que el voto y la aportación económica a través de los impuestos de cualquier tinerfeño, cubran de gloria a individuos de esta índole, a que la democracia sirva para auparles en el carrusel del poder donde bailarán al son que los pactos toquen, a que se suban en zapatos de tacón, se tiñan de rubio trigo o negro azabache, para gritar a voz en cuello, con esa mezcla entre urbana vulgar y chica bien: pues a mí que me dejen donde estoy o que me den el puesto de... porque ellos saben que yo he tragado mucho, y voy y canto y se acaba la historia... se entiende que la suya y la de su jefa de gabinete, pues la prudencia y la sensibilidad deben ser condición obligada en cualquiera que nos represente. Afortunadamente esta pasajera del aeropuerto de Gando tiene los días contados, pronto bajará de sus zapatos de tacón según cuentan las comadres en los mentideros de la política. ¡Haberlas las hay!
* Titulada superior universitaria en Relaciones Institucionales y Protocolo
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