JORNADA, S/C de Tenerife
Las estadísticas respaldan el trabajo de Juan Martínez en el Tenerife. Sólo hay que repasar los datos de la Liga desde la llegada del técnico murciano al club blanquiazul para detectar que el representativo se ha convertido en uno de los equipos más regulares de la competición. En concreto, es el quinto mejor de la clasificación correspondiente a la segunda vuelta.
En el tramo de temporada transcurrido desde el triunfo chicharrero ante el Almería en el Rodríguez López por 2-1 y la victoria en Jerez del pasado sábado, el Tenerife ha sumado 19 puntos en doce partidos. Por lo tanto, su promedio de acierto ha sido del 57 por ciento.
Sólo superan sus números el Valladolid, Almería, Real Murcia y Albacete. Los tres primeros siguen en otra galaxia, rompiendo registros en la categoría con 30, 27 y 25 puntos recopilados en la segunda vuelta del curso; mientras que el conjunto manchego supera al canario en sólo dos créditos.
Luego, por detrás, un grupo de clubes muy cercanos en la tabla (Numancia, Elche y Las Palmas, con 18 puntos), y el resto de adversarios repartidos entre la posición del Cádiz y el Castellón (16) y la del colista Vecindario (8). Sorprenden las trayectorias de conjuntos como el Deportivo Alavés o el Sporting de Gijón, que únicamente se han quedado con 11 de los últimos 33 puntos disputados.
Pero la estadística enriquece aún más la labor de Casuco, pues en el tramo de competición analizado el Tenerife es el tercer equipo con más goles a favor. Los isleños han sido capaces de anotar diecisiete dianas, las mismas que el Murcia y cinco menos que la escuadra más efectiva, el Almería. Entretanto, el Valladolid ha logrado veinte goles.
Por contra, la faceta defensiva del representativo no resulta tan brillante. Ahí, el equipo canario se sitúa entre los más vulnerables de Segunda División A, por detrás de doce rivales con mejores números e igualado con el Salamanca, Málaga y Real Madrid. Este dato pone de relieve el principal defecto del Tenerife de Casuco, es decir, su alto número de tantos encajados en jugadas de estrategia a balón parado, problema que le impidió obtener resultados positivos en campos como el Municipal de Vecindario, José Rico Pérez, El Molinón o La Condomina. Con un poco de estabilidad defensiva en esos enfrentamientos, la progresión de los chicharreros sería mucho más aplastante. Lo bueno es que el Tenerife demostró en las dos últimas jornadas haber superado esa carencia. Y sigue creciendo.
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