M.CH., Los Llanos
El Mercado Municipal de abasto de Los Llanos de Aridane ha reabierto sus puertas, una vez que los comerciantes de los 10 puestos que se pueden encontrar en su interior han recibido correctamente sus establecimientos, tras finalizar las obras de mejora de la fachada principal, cubiertas, zonas comunes y la modernización del equipamiento comercial. Los primeros clientes del nuevo Mercado Municipal se acercaron a la instalación a lo largo del pasado fin de semana.
El interior del complejo comercial tradicional mantiene su conformación inicial y sus divisiones por puesto, pero ha sido mejorado en cuanto a estética y accesibilidad. Para ello, una serie de obras que se han venido desarrollando a lo largo de los últimos meses obligaron al cierre de la instalación. Los comerciantes negociaron con el ayuntamiento una pequeña indemnización, de acuerdo con los dos meses que estarían sin poder trabajar en el edificio.
Con los trabajos ejecutados, consistentes en el soterramiento del cableado de baja tensión y telefonía y la mejora de la carpintería exterior, con el objeto de recuperar la fachada exterior; eliminación de barreras arquitectónicas, sustitución de luminarias y ejecución de alicatado y pavimentación, obras realizadas en las zonas comunes del inmueble; construcción de una nueva cubierta impermeabilizada y la renovación y sustitución del equipamiento, se ha conseguido mejorar las condiciones generales del inmueble.
En ese sentido, el presupuesto destinado a esta actuación superó los 540.000 euros, cofinanciado con fondos estructurales de la Unión Europea, a través de las direcciones generales de Estructuras Agrarias y de Comercio del Gobierno de Canarias.
Desde el ayuntamiento que preside Juan Ramón Hernández Gómez se ha pretendido dar valor a un edificio que data de los primeros años de la década de los 50, ejecutado mediante un proyecto realizado por el arquitecto Tomás Machado Méndez y Fernández de Lugo, y que ya forma parte destacada en la historia de la arquitectura del siglo XX en Canarias.
El edificio refleja las características tipológicas de ese momento de transición, en el que conviven un renovado interés por la arquitectura autóctona y una cierta apertura a las corrientes modernas tras el periodo de entreguerras. Con su restauración se ha rescatado para la historia de la arquitectura de Canarias un edificio de interés, que el ayuntamiento ya ha catalogado en el inventario del plan especial de protección del casco histórico, en ejercicio de sus competencias en materia de patrimonio histórico, siguiendo lo establecido por la legislación donde se establece la obligación de ejercitar acciones y recursos procedentes en defensa de su patrimonio.
En cuanto a las mejoras que ha experimentado el edificio de cara a los consumidores, cabe destacar el tratamiento dado a la zona exterior de entrada al inmueble para salvar las barreras arquitectónicas, que se presentaban en el mismo, teniendo en cuenta el diseño antiguo de su planta, sin perjudicar la conformación visual del inmueble. Además, se han creado unos aseos preparados también para discapacitados en la zona interior.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD