EN LOS AÑOS SESENTA si no recuerdo mal allá por 1965, TVE inició la difusión de una serie estadounidense que se hizo muy popular en toda España y en muy poco tiempo. Se titulaba "Embrujada", si bien su título original en inglés era "Bewitched". El papel de la simpática bruja Samantha Stephens lo protagonizaba la actriz Elizabeth Montgomery. Con el paso de los años, la serie fue ganando impulso y hasta llegó a contar con una versión paralela en dibujos animados. Traigo todos estos recuerdos de mi juventud a este artículo porque Ángel Llanos, candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Santa Cruz de Tenerife en las elecciones del 27 de mayo de este año, se me asemeja muchísimo a la bruja Samantha que conocimos los telespectadores hace ahora unos 42 años, que no son pocos. Y cuando afirmo que Ángel Llanos se asemeja a la bruja Samantha no me refiero, naturalmente, al aspecto físico de una y otro. Por razones obvias, los dos son muy diferentes en razón del género; una, mujer; el otro, hombre, pero ambos embrujados, tal vez cabría escribir "bewitcheds".
La razón de esta comparación radica en los logros de la bruja Samantha y en las promesas electorales de Ángel Llanos. Samantha hacía maravillas con sus habilidades como bruja amateur que trataba de resolver los problemas, sobre todo económicos, de su propio hogar, o las relaciones con los miembros de su propia familia, o sus vecinos, logrando que un abrigo de visón apareciera en el lugar oportuno en el momento oportuno, o consiguiendo hacerle la pascua a la malvada Endora, haciéndole trampillas a Larry o a Darrin para deleite de los jovencitos que entonces nos apasionamos con la serie televisiva. A Ángel Llanos le sucede lo mismo, pero en basto, en versión vulgar, para entendernos. Como no posee las cualidades de Samantha, ni por asomo, intenta emularle sin éxito, al menos sin éxitos entre sus potenciales electorales, ninguno de los cuales puede creerse que el candidato popular a la Alcaldía de Santa Cruz pueda convertir en realidad lo que son únicamente sueños.
Me explico: nuestro nada encantador "bewitched" promete 20 ejemplos para Santa Cruz en cuatro años, a pesar de que ya le han advertido que la demanda de empleo en esta ciudad no supera los 13.000. Así que queda claro que el candidato ofrece más empleos de los que se demandan, y si esto no es poseer la condición de brujo, que venga Dios y lo vea.
Ángel Llanos también quiere fabricar seis mil casas, seis mil viviendas de protección oficial en Santa Cruz, supongo que ganándole terreno al mar, o alquilando trasatlánticos en desuso para fondearlos en la bahía, cerca de la punta del muelle, de manera que la gente pueda entrar y salir de sus casas flotantes en patera, o en cayuco, pues no se le ocurrirá al candidato popular llevarles y traerles en tranvía, que cualquiera sabe, con la imaginación que se gasta...
Ahora se trae otra magia de aprendiz de brujo bajo la chistera. Ángel Llanos, con pequeño movimiento de su naricilla, como la bruja de la tele, construirá 24.000 aparcamientos en Santa Cruz en ocho años.
Lo primero que se observa es que Llanos alarga o encoge las cifras según el día de la semana o la semana del mes. Primero fueron 20.000 empleos en cuatro años; luego seis mil casas y ahora 24.000 estacionamientos en ocho años, es decir, en dos mandatos municipales, lo que es alarde. Alarde porque lo que Llanos nos está diciendo no es que aspire a ser alcalde de Santa Cruz para un próximo mandato de cuatro años, sino que quiere serlo durante ocho. Y este es un milagro que ni la bruja Samantha puede concederle a don Ángel, el hombre que no se cree sus propias cifras, que carece de preparación económica para entender de presupuestos públicos y que sería absolutamente incapaz de crear no ya 24.000, sino ni siquiera medio millar de estacionamientos públicos en muchos años.
Llevo tiempo ejerciendo como concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz y si algo sé es que la gestión municipal tiene que ser una gestión realista, basada en el contacto y en la cercanía con los vecinos. Contacto para decirles la verdad y para hacerles entender que hay cosas que se pueden y deben conseguir y otras que sobrepasan las posibilidades reales de esta ciudad, por falta de espacio -es sólo uno de los muchos ejemplos- o porque un determinado proyecto puede resultar muy hermoso a la vista, pero tan costoso para el bolsillo del erario público que salta a la vista la imposibilidad de ejecutarlo, o por lo menos de ejecutarlo a la ligera, como el señor Llanos nos viene proponiendo.
Vamos a ver: suponiendo que un vehículo estacionado en la vía pública ocupara 12,5 metros cuadrados, resultantes de multiplicar cinco metros de largo por dos y medio de ancho (de media, se entiende, porque habrá vehículos que midan más y otros que medirán menos) el señor Llanos necesitaría la friolera de 300.000 metros cuadrados de superficie, en calles de Santa Cruz, o en espacios urbanos, es decir, solares, para albergar los 24.000 vehículos que propone en su ridícula oferta electorera. Y esto son palabra mayores: 300.000 metros cuadrados de superficie de nuestro término municipal -evidentemente distribuidos de manera no homogénea, esto es, necesariamente de manera desigual- significaría que el señor Llanos tendría que remover Roma con Santiago para cumplir su promesa electoral. Y nadie en su sano juicio puede creerse tal cosa.
* Concejal de Comercio, Turismo
y Desarrollo
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