UN AMIGO que no había estado antes en Nueva York y que regresó ayer de aquella gran metrópoli, me cuenta que se perdió. Le pregunté que dónde, y me dijo que en Broadway. No me extrañó nada. Broadway, seguramente la calle más larga del mundo, tiene 241 kilómetros de longitud. Pero no me extrañó sólo por eso, sino porque en su comienzo es el centro neurálgico de la urbe. Donde están los mejores teatros, las más importantes empresas y donde se reúnen los neoyorquinos para celebrar cualquier evento. Cerca de allí, casi allí mismo, está el "New York Times", el periódico más influyente en la vida de aquel país.
Broadway comienza en el parque más antiguo de la ciudad, en Bowling Green, en el Bajo Manhattan, y termina en la capital del Estado, Albany, que no a todos sonará, porque es una ciudad pequeña, como sucede en todas las capitales de los Estados en América del Norte.
Pero Broadway no es el nombre que tuvo en principio. Cuando los holandeses fundaron New Amsterdam, actual Nueva York, llamaron a aquel largo camino, Breedeweg. Fue en 1664 cuando los ingleses tomaron la ciudad y cambiaron este nombre por el de Broadway. Como se sabe, Broadway quiere decir camino principal o importante (en español sería "camino real"), y es por eso por lo que en casi todas las ciudades norteamericanas hay en el callejero un Broadway.
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