EFE, Madrid
El árbitro Javier Turienzo Álvarez presentó ayer una denuncia en el Juzgado de Guardia de León por las amenazas que ha recibido por teléfono tras el partido entre el Racing y el Real Madrid. El árbitro vizcaíno, perteneciente al Colegio Castellano-Leonés, ha sido objeto de reiteradas llamadas a su domicilio por haber señalado un penalty inexistente que dio origen al empate del Racing y una discutida segunda pena máxima a favor de los cántabros que sirvió para certificar la derrota del Madrid en los últimos minutos.
Turienzo Álvarez tiene desconectado el teléfono de su casa y lleno el buzón de su móvil. Además, el Comité de Árbitros también denunció ante Competición a Pedja Mijatovic, por dudar de la honestidad de los árbitros.
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