EL DÍA, Tijarafe
La gestión de la Casa de la Miel de Tijarafe, que fue inaugurada hace dos años con el objetivo de unificar y dinamizar el subsector de la apicultura en el Noroeste de la Isla, ha terminado en el juzgado por un conflicto abierto entre dos frentes generados en el seno del colectivo de la Sociedad Agraria de Transformación (S.A.T.) Apicultores El Corcho.
La constitución de una nueva directiva que sustituiría a la anterior, con críticas por la mala gestión y la poca rentabilidad de la infraestructura, ha sido impugnada por el presidente fundador de la SAT ante la justicia, que será la encargada de dilucidar el destino final de este colectivo unificado, con unos 40 apicultores, y su situación al frente de esta instalación.
Mientras, en el medio se encuentra una infraestructura como la Casa de la Miel, abierta hace dos años al servicio de este subsector, que no ha terminado de cumplir con los objetivos planteados desde la Administración. La instalación, situada junto a la Bodega Comarcal, se encuentra en suelo municipal y fue construida con fondos de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias y del Cabildo.
Desde la Consejería de Agricultura de la Institución palmera, Mariano Lorenzo ha mostrado su preocupación porque se ha frenado el desarrollo de este complejo: "Nosotros hemos tenido varias reuniones con las partes implicadas intentando mediar, pero las posiciones son intransigentes. Por lo que parece que se resolverá en el juzgado".
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