...La obsesión de los responsables del Servicio Canario de Salud (SCS) por contrarrestar la negativa imagen que saben tiene la institución los está llevando al borde de la desobediencia civil, como acaba de poner de manifiesto la nueva intervención de la Junta Electoral de Canarias, que suspendió ayer, ?con carácter inmediato y hasta el día 28 de mayo de 2007?, una nueva campaña promocional del SCS que se ha estado emitiendo en circuitos internos de televisión de los dos grandes hospitales públicos de Tenerife. La Junta Electoral estima que ?dicha campaña es incompatible con lo previsto tanto en la ley reguladora de las campañas institucionales realizadas por los órganos de la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias y por las restantes entidades comprendidas en el sector público autonómico canario?. La contumacia de nuestras autoridades sanitarias para intentar burlar las normas merece mejor causa. Por ejemplo, el SCS podría poner más empeño en aumentar su plantilla de especialistas y en gestionar mejor sus recursos, ya que explicar las listas de espera por la incidencia de la inmigración es insostenible, como acaba de demostrar una ONG al cruzar datos de otras comunidades autónomas con mayor índice de población extranjera que Canarias y listas de espera sanitarias mucho más cortas. ...Lo cierto es que los responsables de la sanidad canaria se han pasado la legislatura que termina buscando coartadas para explicar las deficiencias ostensibles del SCS. En algunas quejas tienen razón, como cuando argumentan que el Gobierno central se resiste a reformar un sistema de financiación que no actualiza las cifras de población, y que eso perjudica a Canarias, que ha crecido en habitantes a un ritmo enorme durante el último lustro. Pero en los fallos del SCShay también mucho de mala gestión; de recursos mal empleados y de escaso entendimiento de sus directivos con los profesionales de la sanidad. La Consejería se ha pasado estos cuatro años buscando el consenso de los agentes sociales y políticos para plasmarlo en ese rimbombante Pacto por la Sanidad, que ha sido el parto de los montes: un compendio de obviedades sin recetas prácticas para salir del marasmo. Da la impresión de que lo único que le interesa al Gobierno canario con ese documento es cubrirse las espaldas, comprar impunidad ante futuros fallos del sistema. ...Parece mentira que entre sanitarios se diagnostique tan mal. Los males del sistema público de salud, en general, en toda España, están bien descritos y estudiados desde hace tiempo. Lo que falta es voluntad política para apostar por un modelo más eficiente que rompa inercias y cambie modelos de gestión que obedecen más a intereses políticos de los que mandan que a la búsqueda de la calidad.