NO HACE FALTA estar demasiado espabilado para constatar una máxima que pasa frente a nuestras narices cada día y en la que nunca reparamos -o no queremos darnos por aludidos-. Hay que reconocer que nos cuesta conformarnos con las comodidades del instante, que todas nos parecen pocas y sobre la marcha, si se nos reviran, nos ha de parecer que volvemos a tiempos antediluvianos, cuando lo cierto es que, en general, los niveles en logros de todo tipo son realmente extraordinarios.
Pero, claro, en tantos campos sociales y del ocio exigimos más y más, sin percatarnos de que ese progreso se enfila como asíntota hacia el infinito, sin cruzarse nunca con las altas cotas de nuestras exigencias a la hora de viajar, de acudir al médico o de procurar la mejor educación a nuestros hijos.
Ante tan preclaros y previsibles comportamientos humanos se mueve ahora una pre-campaña electoral engrifada, como gato, que se arrulla entre el recordatorio de los logros -más bien pocos- y las promesas basadas en apetencias más mundanas, las que tienen que ver con nuestras apetencias íntimas, algo así como el dale que te pego al mando del televisor sin movernos del butacón. Pronto, y al tiempo, se diseñará un artilugio para practicar zapping sin tener que utilizar el dedo.
De vuelta a las promesas electorales, observo transformaciones entre aquellos tiempos en que había programa, propiamente dicho, mientras ahora se basa todo en puntos esenciales (o vocablos al estilo), que es lo mismo, pero distinto, se puede decir, pues lo que interesa del elector potencial es su capacidad de embelesamiento ante tales o cuales medidas, tipo surtido de cóctel. Así, el proyecto de corte más intelectual y político queda a la deriva, en desuso.
Cada vez estamos más inmersos en la era de la oferta y la demanda de progresos piripintados que apuntan a satisfacer esa insaciable gazuza de comodidad y bienestar. Por lo que estimo que en vez de la idea de "un hombre, un voto", el futuro nos va a remitir, como así sigamos, a la más prosaica "un voto, un canapé".
*Jefe de sección de EL DÍA
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