EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS instó al Gobierno a que dé instrucciones al fiscal general del Estado para que pida a los representantes del Ministerio Público que "extremen" su seguimiento y rigor en la persecución de los proxenetas y del "negocio" de los locales de prostitución. El informe reclama que se intensifiquen las medidas policiales y judiciales para combatir la prostitución y que se investiguen los locales de alterne, los clubes de carretera y los burdeles, para perseguir este negocio.
Asimismo, la ponencia recomienda a los medios de comunicación que, en función de sus códigos deontológicos, renuncien a la publicidad del comercio sexual y a los anuncios de contactos.
Veamos. A pesar de que en España el ejercicio de la prostitución no está penalizado, tampoco está legalizado. Así pues, los burdeles cuentan con licencias de bares, cafeterías o salas de fiesta, aunque también, los más lujosos, de hoteles. En todos ellos se mueve mucho dinero con las licencias de apertura de estos locales. En estos clubes una prostituta gana un promedio de 3.000 ? mensuales, aunque si el negocio radica en un local con licencia de hotel esta ganancia puede doblarse fácilmente, teniendo, además, la opción de alquilar la propia habitación. Las chicas se llevan limpias el cincuenta por ciento del precio de cada copa consumida por su cliente y un porcentaje bastante mayor por cada "servicio". La inmensa mayoría de ellas son extranjeras: sudamericanas, nigerianas y de países del Este de Europa. Aunque existe la trata de blancas, también es cierto que casi todas han venido conscientes de que iban a ejercer la prostitución. Han sido reclutadas en sus países de origen con argumentos fácilmente convincentes y tentadores, traídas como turistas por organizaciones dedicadas a este fin, a las que las chicas deben devolver aplazadamente la deuda contraída con estas mafias. Es cierto que algunas han venido engañadas y son obligadas a prostituirse para poder subsistir, o al menos así lo denuncian para conseguir el permiso de residencia en poco tiempo y liberarse del pago de la deuda contraída.
Como es evidente, también entre las prostitutas hay clases. Las que "trabajan" en clubes y hoteles constituyen un status intermedio. Por encima de ellas están las conocidas como de "alto standing" que se cotizan con precios desorbitados. Más por debajo están las prostitutas callejeras, que no gozan del confort ni de los controles sanitarios de los clubes y hoteles. Casi todas ellas explotadas por proxenetas que prefieren tenerlas en la calle para controlarlas más fácilmente... Estas son las parias de la prostitución.
¿Y por qué en España existe tanta prostitución? La respuesta es clara: porque hay mucha demanda, mucho putero. Así lo podemos comprobar viendo los numerosísimos anuncios que se publican a diario en las páginas de los periódicos. También es cierto que ciertos demandantes de putas vienen de fuera en viajes de negocios, turísticos, etc. dispuestos a echar "una cana al aire". Pese a que muchos se escandalicen del denominado "turismo sexual" que tiene como destino Cuba o Tailandia, casi ninguno se queja de que no pocos establecimientos de Tenerife se beneficien de este mismo tipo de turismo.
En fin, la prostitución es un "oficio" tan rentable en su conjunto que, según se afirma, si se legalizara, generaría un ingreso en la Hacienda Pública, mediante impuestos directos, equivalente al presupuesto anual que se dedica para Educación en toda España, además de propiciar el alta en la Seguridad Social de estas "trabajadoras" del sexo. Pero en esto existe mucha hipocresía y bastante gente beneficiándose a ambos lados de la legalidad, por lo que dudo que las medidas propuestas por el Congreso puedan tener éxito.
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