EFE, Madrid
El terrorista islamista Abdelkrim Bensmail, negó ayer conocer al etarra Henri Parot ni a ningún otro miembro de ETA y señaló que no se comió una nota que le fue encontrada en su celda de la cárcel asturiana de Villabona, con las direcciones manuscritas de varios etarras.
Este fue el último testimonio que el tribunal escuchó en la jornada de ayer del juicio por el 11-M, sesión que fue abierta con la declaración, a través de videoconferencia, de Mourad Chabarou, amigo del acusado "El Egipcio", que actualmente está preso en Bélgica por pertenecer al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).
Chabarou aseguró que "El Egipcio" le llamó por teléfono en abril de 2004 y le comentó que el suicida "El Tunecino", y el procesado Fouad El Morabit habían fallecido aunque no le dio "detalles" sobre lo que había sucedido y él pensó que habían muerto en un accidente por lo que le dijo: "Dios les recompense con el paraíso".
"No me dijo nada sobre España y no hemos hablado sobre un asunto que sucedió en España", manifestó Chabarou, que negó expresamente que "El Egipcio", al que definió como una "persona muy simple o normal, sin actitud de dirigente", le dijera que "los chicos de Madrid estaban detrás de los atentados" del 11-M.
Notas con nombres
Bensmail, que actualmente está preso en Palencia por pertenecer al Grupo Islámico Armado (GIA), fue detenido en 1997 en Valencia en la primera fase de la "operación Nova" -dirigida contra una célula islamista que preparaba un atentado suicida contra la Audiencia Nacional-, junto a otros miembros del GIA, entre ellos Lamari, uno de los suicidas del piso de Leganés.
El recluso argelino fue investigado por el hallazgo en su celda de Villabona, donde también coincidió con los procesados Toro y Zouhier, de unos papeles con anotaciones a mano en las que figuraban los nombres de varios etarras, entre ellos Iragi y Parot, a los cuales, Bensmail aseguró no conocer, así como a Sertucha e Irakula.
En el sumario de la "operación Nova", causa por la que aún no ha sido juzgado, consta la existencia de una fotocopia de esa supuesta nota que, según el director de la prisión asturiana, Bensmail se comió cuando le fue devuelta por la Policía.
Un extremo que ayer negó el argelino, quien dijo que "esas notas no son mías, a mí no me han cogido nada, he mandado cartas a otros presos musulmanes amigos míos".
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