G. MAESTRE, S/C de Tenerife
Unidos al grito de "el pueblo unido jamás será vencido", miles de personas llegadas desde Güímar, La Matanza, Candelaria y la costa de Anaga se manifestaron por las calles de Santa Cruz en la mañana de ayer contra la Dirección General de Costas y su proyecto de modificar los deslindes.
Ataviados con camisetas de distintos colores para identificarse con su particular lucha, los participantes no cesaron ni un momento de hacer ruido con panderetas, pitos, tambores y megáfonos detrás de la pancarta en la que se leía "No a los derribos; salvemos nuestra costa. Lucha canario por lo nuestro". En medio de un ambiente casi festivo, la representante candelariera de Cho Vito, Montserrat Mejía, explicó que "no vamos a permitir que Costas nos aplique la Ley con carácter retroactivo cuando ya hemos demostrado con un estudio de la Universidad de La Laguna que procedemos de un poblado marinero. Aquí lo que pretenden es quitarnos y construir un paseo marítimo, chalets adosados de lujo y hasta un puerto deportivo, pero nosotros no lo vamos a permitir porque no vamos a rendirnos. Haremos todo lo que haga falta".
En el barrio matancero de El Caletón están convencidos de que no se producirán los derribos, tal y como explica la presidenta de la AAVV en Defensa de El Caletón, Elena Hernández. "Nuestras casas son legales, pero ahora el Gobierno de Canarias ha decidido hacer un paseo marítimo y quitar todo lo que hay por medio, pese a que allí no van turistas ni visitantes... salvo los vecinos de toda la vida. Nosotros ya hemos puesto las alegaciones y estamos preparados para agotar la vía judicial, aunque eso nos lleve más de 10 años".
José Antonio Herrera, como representante de los vecinos de la Comarca de Agache, aseguró que "son más de 4.500 vecinos de Güímar los afectados por las intenciones de Costas de revocar la decisión de calificar la zona como urbana por parte del ayuntamiento y del Gobierno de Canarias en 2003, pero estamos en la lucha".
Finalmente, los afectados por el deslinde en Anaga igualaron en culpabilidad a Costas y al Gobierno canario " porque guardan un silencio que no entendemos. Es indignante que no haya ninguna iniciativa de diálogo y que, mientras tanto, nos obliguen a iniciar un contencioso cuando estamos convencidos de que el expediente ya está completo". Del reloj de flores del García Sanabria a Presidencia del Gobierno todos gritaron a una: "No nos moverán".
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