QUERIDOS CANDIDATOS a lo que sea y de las fuerzas políticas que sean:
Espero que, al recibo de la presente, se encuentren ustedes bien y que la feroz campaña a punto de finiquitar no les haya destrozado la salud, los nervios ni el humor. Yo bien, dentro de lo que cabe, que cabe poco, y a Dios gracias.
El motivo de la presente es recordarles que hace cuatro años, a ustedes o a quienes se hallaban en la tesitura de ustedes entonces, les escribí otra carta sobre esta cuestión a la que no hicieron puñetero caso, Como les quedan los mítines y los debates de hoy, antes de la jornada de reflexión, todavía están a tiempo de mentar, aunque sea por una vez, la cultura, que siempre se olvidan de ella o la despachan, a la pobre, con un parrafito de nada o con cuatro boberías dichas por puro compromiso. El olvido se ha vuelto a repetir y nadie ha dedicado al asunto el espacio y la atención que merece, ya que, aunque a ustedes les pueda parecer imposible, hay electores que, además de preocuparse por las corruptelas, la inmigración y el incremento poblacional un suponer, también se inquietan por la ausencia de una política cultural, no ya seria, sino aunque sea mínima, que hemos padecido en las últimas legislaturas.
Dígannos ustedes, pues, aunque sea a última hora, cuáles son sus intenciones al respecto. Si las tienen, claro. Explíquennos si, por fin, van a dedicar algunos dineros a fomentar una posible industria cinematográfica en las Islas, cuéntennos si van a promocionar la actividad editorial, aclárennos si van a crear, de una vez, un Centro Dramático canario que posibilite el desarrollo del teatro en el Archipiélago y la formación -¡de verdad!- de actores, directores y técnicos en esta materia, en lugar ir tirando a base de subvenciones a espectáculos presunto profesorado que en vez de atraer al público hacia los escenarios, lo ahuyenta justificadamente. Prométannos, si son ustedes de CC, que van a acabar de una vez por todas con la imposición del culto a la pachanga y la salsa. Garantícennos, si son del PP, que no se opondrán a aquellas acciones y fenómenos culturales que exploren en nuestra identidad y la pongan de manifiesto. Apuesten, si son socialistas, por una cultura verdaderamente social y ajena a los elitismos en que han caído otras veces. En cualquier caso, júrennos todos que van a erradicar el pesebrismo cultural y partidista a que tan acostumbrados nos tienen.
Sin más, gracias si es que se dignan, por más que sea tarde y a destiempo.
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