Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DE DOMINGO A DOMINGO FRANCISCO AYALA

"Memoria histórica" de elecciones

3/jun/07 24:44
Compartir
Edición impresa .

COMO UNO ESTÁ hasta la coronilla de las elecciones del 27-M, no quiero darle más la lata a los lectores, que también deben estar como nosotros o más porque ellos no tienen que escribir a la fuerza de los dichosos comicios y nosotros sí por razón de oficio. Y se me ocurre, para no dar más la tabarra, hacer, en este ladrillo, una "Recuperación de la Memoria Histórica" de las elecciones más antiguas que recuerdo, que debían haberse celebrado poco más tarde de 1931, que fue el año de la Proclamación de la II República. Yo tenía entonces en torno a los ocho años de edad y me encontraba en mi pueblo, San Sebastián de La Gomera. Desde chico fui curioso y observador. Y debo advertir que en casa de mi abuela vivían entonces los diez hijos de mis abuelos más un yerno, que era mi padre, y visitaban la casona numerosos amigos de mis tíos y tías. O sea, que aquello era como una asamblea permanente donde se hablaba mucho de política y de todo. Casi todos eran jóvenes y aficionados a la política, cuando no metidos en ella, y a uno, que era un mequetrefe y no le hacían caso, no se le escapaba cualquier cosa que llamara la atención. Supe, por eso, que la gente del pueblo, que era pacífica y novelera, estaba alarmada por el jaleo que formaban los obreros, sobre todo los que ya estaba asociados a sucursales de sindicatos, porque no recuerdo ninguna organización sindical importante sino la CNT y de ella que había en el pueblo ninguna sede social en la que se tramaran movilizaciones, que se dice ahora. Conflictos, gritos, protestas insultos y alguna que otra pelea sí que se daban en aquel pueblo que fue siempre tranquilo y donde todos eran amigos. Sin embargo, en San Sebastián había caciquismo. Los grandes propietarios lo eran de fincas de cultivo y de ganado, así como comerciantes. Formaban una casta. Y los demás eran o empleados de las fincas, obreros de la construcción o "marinos" -así llamaban a los pescadores- numerosas familias de los cuales vivían en la Calle Abajo", cerca del Muelle y de la Playa, donde varaban los barcos de pesca. Se hablaba mucho de Rusia y del bolchevismo, y alguien metió en las tranquilas mentes de aquellos trabajadores, de los cuales los más subversivos eran los de la construcción, el principio de lo que fue lucha de clases. De ahí que las elecciones, de cuyos partidos llegaban muchos activistas, se presentaban no sólo reñidas sino hasta peligrosas por la práctica de la agresión. Una vez, me impuso y me asustó, ver entrar en casa de mi abuela a mi tío el mayor, que era el secretario del Ayuntamiento, a quien agredió un grupo en la calle, echaba sangre por heridas que le causaron en la cara. Le pegaron no por provocación o porque empezara la riña, sino por ser de la clase de los "Caciques". Y así otras muchas personas. Luego fueron las elecciones donde no hubo mucha pelea sino discusiones, pero fue poca gente a votar por el miedo a los líos. Y luego, el epílogo de aquellos accidentados comicios fue cuando un empleado de Correos llevaba una saca con las actas a Hermigua, lo pararon en el camino, lo agredieron y le robaron las actas, que no recuerdo si pudo recuperar la Guardia Civil.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: