CANARIAS HA VOTADO CAMBIO. No creo que nadie cuestione esta afirmación. Un cambio que coloca a los socialistas, de forma clara e inequívoca, en los protagonistas del mismo en las elecciones a la Comunidad Autónoma. Me alegro, sinceramente. Un cambio que es además necesario por higiene política y limpieza democrática.
Para mí todo lo que suponga, después de tantos años, apartar o desplazar a Coalición Canaria, salvo puntuales excepciones, de los centros de poder, es muy bueno para esta tierra. Estupendo, diría yo. Los socialistas, además, han capitalizado el voto útil.
Todos estamos ya cansados de lo mismo. Años y años de entramados, amiguismos, endogamias, informaciones privilegiadas, corrupciones, intereses particulares, etc. Ya está bien, hemos dicho muchos canarios. ¡Qué se vayan!, han gritado en las urnas hombres y mujeres canarios de toda condición.
Socialistas y Populares tienen el cambio en sus manos. Tanto en la Comunidad Autónoma, como en Cabildos y Ayuntamientos, pueden mandar por muchos años a Coalición Canaria a la oposición. O, lo que es lo mismo, a su total extinción. Algo muy bueno para estas tierras nuestras, porque "lo nuestro" nunca debió haber servido para enriquecer a nadie. Y se enriquecieron. Se trata de una oportunidad única, y posiblemente irrepetible. Aquí y ahora, los planteamientos ideológicos deben ceder a la decencia y honradez de las personas capaces de realizar una gestión eficaz.
Sin embargo, y tristemente, volveremos a ver más de lo mismo. La reedición del pacto entre el Partido Popular y Coalición Canaria es un hecho. Desde esta columna ya lo advertí, haciendo referencia al Ayuntamiento de Santa Cruz, la ciudad más abstencionista de España con un 50' 29%. Y señalé a los votantes del Partido Popular que sus votos irían al bolsillo de Zerolo, como así ha ocurrido. Precisamente cuando escribo esta líneas me confirman la firma del pacto que la mayoría de los habitantes de Santa Cruz no queremos. Según parece, el PP solo recibe a cambio algo más que un plato de lentejas.
Miguel Zerolo, que se ha gastado en publicidad electoral ingentes cantidades de dinero, ha perdido cerca de 25.000 votos en Santa Cruz en las dos últimas elecciones. Las Teresitas le ha pasado factura, tambaleándolo, pero sin llegar a derrumbarlo. Tiene el apoyo de solo uno de cada seis chicharreros. Ha perdido la mayoría, pero será investido alcalde con el apoyo del PP. Pobre Santa Cruz.
Aunque el PSOE ha ganado las elecciones a la Comunidad Autónoma, la realidad de las cifras determina que, si los votos en blanco y la abstención tuvieran representación en nuestra democracia, hubieran sido los absolutos vencedores. Vemos así que el sufragio en blanco es la quinta fuerza mas votada en Canarias. Con un número de votos similar -13.054 votos en blanco- obtuvo en el 2003 el PIL de Lanzarote nada menos que tres escaños en el Parlamento de Canarias. Los votos en blanco son una forma de expresar los canarios su descontento con el sistema político.
Por lo que respecta a los motivos de la abstención, casi tres puntos por encima de la registrada en el 2003, habrá que buscarlos en múltiples causas: El alejamiento de la clase política de los ciudadanos, los casos de corrupción, y una ya tradicional falta de cultura participativa en Canarias, podrían encontrarse entre ellos.
Con estos mimbres, y lo dicho anteriormente, no parece, ni mucho menos, despejarse en los próximos años el horizonte político de todos nosotros.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD